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Roskilde, un festival impresionante en tierras danesas



Érase una vez un país en el que no existía la guerra entre festivales musicales. Una nación pacífica en la que anualmente, y desde 1971, sus esbeltos ciudadanos se reunían en la ciudad de Roskilde (la quinta mayor de Dinamarca) para disfrutar, a golpe de cerveza y con tapones en las orejas, de las bandas del presente y del pasado.


Tan lejano y pequeño era este nórdico país, que bastaba un gran evento al año para contentar a la plebe. Un festival musical a principios del verano (del 3 al 6 de julio), sobre tierra verde y amenaza de tormenta, al que asistía un público joven, bilingüe y danés que tenía la posibilidad de acercarse acompañado de su descendencia.  

Esta juventud adinerada, de espíritu aventurero como el de sus antepasados vikingos, estaba acostumbrada a viajar por el mundo bajo la cruzada de la curiosidad. Ese mismo interés parece haber adoptado un festival que reúne, siempre, un crisol de estilos musicales. Desde bandas duras como Judas Priest o Slayer (a los que les correspondería participar en Electric Weekend o Festimad Sur), pero también delicadas como Bonnie Prince Billy (al que vimos el año pasado en el South Pop sevillano); artistas de moda como M.I.A. o Gnarls Barkley (que estarán en el Summer y en el Fib, respectivamente) y grupos que intentan no pasar de moda, como es el caso de Radiohead (Daydream), que probarán en directo las canciones de “In Rainbows”, álbum del que se habló a lo largo y ancho del planeta a finales de 2007.  

Tom Yorke y su corte se disputarán el trono del reino de Roskilde contra otros caballeros de renombre como Nick Cave (con su reciente formación Grinderman), Kevin Shields (y el resto de My Bloody Valentine), o el anciano pero mítico Caballo Neil Young. La reputación del festival permite augurar la presencia de los de Chris Martin (Coldplay) y los de Paul Banks (Interpol)

Sin embargo, no será éste un festival perfecto. Y es que caballeros andantes cuyos nombres se conocen más allá del los confines de la Tierra, estarán ausentes del festival. Bob Dylan, que actuará en las áridas tierras andaluzas, no participará en un escenario principal, que no es de color verde sino naranja. Cohen y Lou Reed estarán ocupados en unas giras que, curiosamente, atraviesan Dinamarca en las mismas fechas de un festival que, a pesar de estas ausencias, tendrá sabor americano gracias a la presencia de Kings of Leon, Band of Horses y de algunos grupos de la novedosa de la escena de Brooklyn (Yeasayer o MGMT)

Las bandas anglosajonas compartirán cartel con el flamenco rapeado de la española La Shica, la música partisana de Shantel, el gospel de The Cambell Brothers o los ritmos africanos de Tumi and the Volume. También habrá sitio para el producto nacional danés, enfocado en el terreno del hip-hop (L.O.C.)  y el R&B (Isam B.)

Este festival sin ánimo de lucro y de mítico nombre es, para el público español, casi una fantasía. No tanto por sus prohibitivos precios (220€, el abono) sino porque puede  presenciarse en un solo lugar, y bajo un sol que, si las nubes lo permiten, casi nunca desaparece del horizonte, muchos de las bandas destacadas de los festivales más importantes de nuestro país.   

 

Enlace:  Roskilde Festival

 

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