Robert Forster, Teatro Lara, Madrid (21/11/2019)

Robert Forster triunfó en una noche de buen pop y comunión con su público

Una vez más, y ya van unas cuantas, el ciclo de conciertos SON Estrella Galicia, nos ha dejado una noche de esas que podríamos calificar de inolvidables. Algo que ya se intuía, porque Robert Forster no es músico cualquiera. El australiano puede presumir de contar con uno de los cancioneros más importantes del pop de las últimas décadas y, afortunadamente, no lo esconde. Porque, teniendo una carrera en solitario tan notable como la que tiene, podía dejar de lado las canciones que compuso para The Go-Betweens, pero para nada. Todo lo contrario, la noche de ayer en el Teatro Lara de Madrid, fue un excelente repaso a toda su carrera. Y el público se lo agradeció en todo momento.   

Robert Forster apareció solo en el escenario del teatro madrileño, algo que nos dejó un poco descolados a los presentes, ya que el concierto se anunciaba junto a la violinista Karin Baeumler, su mujer. Fue el mismo Robert Foster el que nos sacó de dudas a los pocos minutos, al contarnos que su suegro estaba muy enfermo y, evidentemente, su mujer, se había quedado con su padre. Y es que, Robert estuvo comunicativo todo el rato, y nos regaló una de esas noches de comunión entre público y artista. Gastó bastantes bromas, explicó algunas de las canciones, posó para que le fotografiaran las primeras filas, e incluso aceptó alguna petición del público. Todo un ejemplo de simpatía.

El de Brisbane empezó a lo grande, dejándonos cuatro canciones seguidas de The Go-Betweens. Y, aunque, al ser un concierto acústico, se echan en falta algunos detalles, es todo un gusto verle encima del escenario con su guitarra y atacar cortes tan bonitos como ‘Born To A Family’ o ‘Clouds’. Pero ojo, que en esta gira se trataba de presentar “Inferno”, y su estupendo último trabajo, del que cayeron más de la mitad de sus canciones. Porque, además, temas como ‘One Bird In The Sky’ o ‘Life Has Turned a Page’, se prestan estupendamente a este formato acústico. El tema titular se presta menos, pero resolvió la papeleta muy bien. Al igual que resolvió muy bien el marrón de tocar una canción como ‘Spring Rain’ sin todos los ingredientes (piano, teclados, batería…) de la versión original. Lo que demuestra que, su cancionero, es de los que sobreviven a todo tipo de formartos.

Tras repasar buena parte de su carrera, Robert Forster nos entregó unos bises que, todo parece indicar, aumentaron por las peticiones del público. Y es que, se lo ocurrió decir que a la salida del concierto estaría cinco minutos fuera hablando con sus seguidores o firmando discos –aunque fueran de Beck o Pavement, que no le importaba-, a lo que los presentes respondieron con unas cuantas peticiones de temas. Algo que, tras bromear y decir que esto no era un concierto de Bruce Springsteen, y que no podía tirarse toda la noche allí, acepto. Así que, tras los bises oficiales, donde nos dejó, entre otras, la preciosa ‘Surfing Magazines’, y la enérgica ‘121’, atacó la primera petición de la noche. Algo que siempre agradeceremos al chico que la pidió, porque tener a Robert Forster encima de un escenario y no escuchar ‘Dive For You Memory’, es un delito. Así que gracias a los dos. Curiosamente, la segunda petición fue ‘The Morning’, uno de los temas de su último trabajo. Lo que demuestra que, sus nuevas canciones, siguen calando hondo entre sus seguidores. Tras ella, se despidió con una gran ovación y la satisfacción de haber hecho feliz a un grupo de personas durante poco más de hora y media. Algo que solo saben hacer los grandes.