Patrick Watson, Teatro Kapital, Madrid (21/02/2020)

Patrick Watson convenció en su última visita a Madrid

– ¿Vas a ir a ver a Patrick Watson?

– ¿A quién? (pensé que me estaba hablando del casi desaparecido Patrick Wolf)

– ¡No te lo pierdas! ¡Y envíame alguna foto!

Esa fue, más o menos, la conversación que tuve por Instagram con un amigo hace un par de semanas. Reconozco que, hasta entonces, no había oído hablar de Patrick Watson, aunque curiosamente sí que lo había escuchado, porque recuerdo el disco de The Cinematic Orchestra en el que canta varios temas. Me puse manos a la obra y escuché parte de su discografía, incluido el nuevo álbum, Wave, que es el que venía a presentar en Madrid, en el teatro Kapital. Tanta comparación con Jeff BuckleyM. WardNick Drake, o Rufus Wainwright me daba un poco de pereza; y esa historia de que había compuesto su último disco después de una separación traumática y la muerte de un ser querido y que había conseguido utilizarlo de catarsis personal para lograr un trabajo profundo y sentido, no por verdad dejaba de olerme a viejo y manido tópico. Pero tengo que reconocer que Watson tiene canciones muy buenas y un último trabajo que quizá sea lo mejor que ha hecho hasta ahora (Wave, 2019).

La noche comenzó con Kyla Charter. La telonera, que formaba parte de la banda de Patrick Watson, fue un gran descubrimiento. Salió al escenario con cierta timidez (y con un espectacular tocado de flores) y se presentó al público de Madrid, que en segundos se enamoró de sus canciones. Su voz recuerda a Tracy Chapman, aunque en un registro más alto y suave. Algunos temas sonaron casi a capela y en otras tocó también la guitarra y, aunque le falta repertorio (lo suplió con una buena versión de Respectel clásico de Otis Redding) y hay temas que parecían canciones en proceso de formación, su voz tapóesos problemas maravillosamente. 

A las diez de la noche salió al escenario Patrick Watsoncon su excelente banda –Kyla Charter (coros), Joe Grass (guitarra), Evan Tighe (batería), Mishka Stein (bajo) y Karine Pion (teclados y percusión)– para ofrecer un concierto a la vez íntimo e intenso. El armazón fue su último trabajo, Wave, que tocó casi entero y en orden. Comenzó por Dream For DreamingWave y Strange Rain. Hubo un precioso momento acústico con Melody Noir (aquí recordó ligeramente a Caetano Veloso y a una de sus versiones de Fina Estampa, principalmente porque el tema recuerda mucho a Tonada de Luna Llena, de Simón Díaz) y se tomó un ligero descanso del nuevo álbum para interpretar HeartsSleep Into Your Skin y Adventures In Your Own Backyard, las únicas canciones de sus anteriores discos que sonaron en la primera parte del concierto, que terminó con Look At YouDrive y Here Comes The River. Hasta ese momento todo se había desarrollado normalmente, con Watson saltando del piano al micro y explotando al máximo su bonito falsete que se mezclaba perfectamente con la preciosista instrumentación.

Y cuando la gente estaba mirando al escenario a la espera de los bises, Patrick Watson apareció con su banda en uno de los mini palcos del teatro Kapital para interpretar a capela Big Bird In A Small Cage, del álbum Wooden Arms. Le acompañaron cantando alguna estrofa el resto de músicos (el público también participó con Watson de director de orquesta) y, en algún momento, utilizó un megáfono (aunque quedaron mucho mejor los fragmentos a viva voz). Después volvieron al escenario y Watson ofreció al público tres opciones para elegir una, aunque acabaron cayendo tres temas más: To Build A HomeLighthouse y Turn Into The Noise. Fue una excelente noche que esperemos se repita pronto, porque desde su anterior actuación en España habían pasado ya siete años.

Fotos: Adolfo Añino