Louis Cole + Curos, Sala Jamboree, Barcelona, (15/07/19)

La cosa fue de sorpresas, no la de encontrar la Rambla atestada de foráneos color rosado, ni siquiera la de ver danzar paellas que ponen en cuestión todas la reglas de la física, la cosa fue de sorpresas por los teloneros, bueno lo de teloneros es un decir por que tocaban tres horas antes, que desgraciadamente solo tienen dos temas en sus redes sociales y digo que es una pena porque unas escuchas de algunos de sus temas apetecen después de verlos en directo. Banda bien conjuntada, donde se les nota la formación y las horas, puede ser que estuviesen un poco agarrotados al principio, no pasemos por alto que Jamboree es un referente para las bandas locales y plantarte con todo el equipo delante de los sesenta que les esperábamos, no es fácil. El solo de Dylan al saxo en el primer tema fue toda una declaración de intenciones, no vamos a lo fácil y sabemos lo que hacemos, toda la banda lo jaleó, compañeros que se escuchan que saben lo que está haciendo, si los sonidos que exploran te recuerdan a otros músicos no los hace menos interesantes, saben escuchar y adaptar las influencias a lo que quieren contar. Curos es una banda que merece la pena, que arrastró a gente joven a escuchar unos ritmos y melodías que saben enlazar con el Jazz y el Funk. Las bromas entre ellos les ayudó a descongestionar el escenario y quizás si hubiesen pedido antes al público que se acercara les habría costado menos sentirse más cómodos.

Pues como había que hacer tiempo entre conciertos, nos armamos de valor y fuimos en busca de algún sitio donde saciar la sed y el hambre que a esas horas va apeteciendo y sorpresa que nos encontramos en la plaza del tripi (a mi me dijeron que se llamaba así y así se queda) una parroquia donde los asalmonados no son legión y pudimos cenar más que decentemente, el Bahía nos dejó saciados y para la sala que volvemos.

Y sorpresa, la cola salía de la plaza Real. La fama de Louis Cole le ha llegado de forma viral, youtube le ha mostrado al mundo y en Barcelona hay ganas de verle.
La gente ha venido a divertirse y lo deja claro cada vez que puede dando silbidos, impaciente, botellín en mano gritando para que salgan, se retrasan los diez minutos de rigor. El escenario no da para más y los músicos tienen que estar sentados, tres saxos, barítono, tenor y alto, flauta, trombón, batería, bajo, dos chicas para los coros, teclado y por supuesto Louis Cole, la gente ha venido a divertirse y lo deja claro, ríe y aplaude cada gesto de Cole. Hemos ensayado poco, no sé cómo va a salir esto nos dice antes de comenzar.

Hay ganas de bailar y Cole dice que vale, que vamos a pasarlo bien y arranca el concierto con su tema más viral F it up, se desata la euforia, la primera en la frente y es que cuando Cole se pone a pilotar desde la batería es cuando saca todo el jugo a la banda, nada es gratuito y se pone serio, los vientos te dan en el pecho con ganas, sin miramientos y Cole lo sabe y no te deja respirar durante todo el tema. Con ingenio y bromas van interpretando el último disco, las chicas del coro en primera línea le ayudan en la tarea de divertir al gentío y acompañan a la banda con equilibrio o marcando el ritmo en unos botellines. Dirige con acierto a los músicos y en un par de ocasiones detiene el tema para retomarlo en el tempo que él considera, cada vez que la canción lo permite, no deja escapar la oportunidad de levantar el concierto con sus solos de batería, ya llevamos medio concierto y el público corea el tema de su último disco When you’re ugly, la gente ha venido a divertirse y Cole les da lo que piden, solo en temas como Every time decae un poco, pero sus gestos durante la balada entretienen las ganas de pasarlo bien.

Con el Bis de rigor cierra el concierto y lo hace con el tema con el que lo comenzó, porque la gente ha venido a divertirse y él lo sabe.