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Algo alrededor de tu cuello, Chimamanda Ngozi Adichie (Literatura Random House, 2017)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

Había muchas ganas de leer a Chimamanda Ngozi Adichie, la joven escritora nigeriana convertida en una de las sensaciones literarias mundiales de los últimos años —gracias a títulos como La flor púrpura, Medio sol amarillo o Americanah, elogiados por la crítica y galardonados en multitud de ocasiones— y uno de los referentes del feminismo en la actualidad —sobre todo a raíz de su TEDx Talk, luego ensayo superventas, Todos deberíamos ser feministas—. Y como «la cabra siempre tira al monte», servidor pensó que no había mejor forma de iniciarse en su obra que con sus relatos, reunidos en este Algo alrededor de tu cuello, publicado originalmente por Literatura Random House en 2010 y ahora reeditado en una sugerente edición especial limitada. Doce historias sobre la identidad, el conflicto cultural y la experiencia de la inmigración, pero también sobre la cotidianidad y sus estragos.  

Extraordinariamente cohesivo, los cuentos de Algo alrededor de tu cuello casi podrían conformar una novela fragmentada. Pese a los distintos personajes y situaciones en cada uno de ellos, siempre nos encontramos a una narradora femenina, joven, de origen nigeriano, a caballo entre el país africano y Estados Unidos. Evidentes trasuntos de la propia Adichie, sin embargo, ni el ámbito personal, incluso doméstico, de muchas de las historias reunidas en esta colección lastran un ápice su alcance. Y es que uno de los grandes méritos de este volumen es lograr que ni las abundantes palabras en igbo ni los escenarios narrativos en lugares como Nsukka, Lagos o Ciudad del Cabo —por citar tres—, resulten puramente exóticos, accesorios o, al contrario, sean su eje conductor, no teniendo nada detrás. El lector entiende, se identifica o empatiza rápidamente con ellos porque Adichie nos está hablando de seres humanos con problemas ordinarios —de convivencia, conyugales, familiares, emocionales tras graves pérdidas o ausencias…—, a los que se añade la compleja experiencia migratoria y, como su consecuencia más directa, esa incertidumbre identitaria que impregna estas vidas entre dos continentes. Porque, en definitiva, lo que acontece en estas páginas es universal.

En cambio, en ocasiones, sí creo que algunos cuentos de Algo alrededor de tu cuello pecan de «didactismo», es decir, el mensaje que Adichie quiere transmitir sobre cuestiones de grandes dimensiones y complejidad como la asimilación sociocultural, la identidad de género, sexual o religiosa, se «come» ciertos relatos. Los ejemplos más claros son La historiadora obstinada, en la que la autora aborda la historia de su país a través de la edificante pero construida un poco «a brochazos» trayectoria  de una mujer —y posteriormente, su nieta— y, sobre todo, Los concertadores de bodas, en el que el personaje del marido es, por decirlo sin miramientos, tan imbécil en su obsesiva cruzada por la inmersión total de su nueva esposa en las costumbres norteamericanas que resulta muy poco creíble.  

Afortunadamente, esos «subrayados» discursivos son la excepción, ya que en la gran mayoría de historias de Algo alrededor de tu cuello Adichie logra que la acción, y no el discurso, sea la que nos hable tanto de cuestiones cotidianas, como identitarias o socio-políticas. Así, la infidelidad conyugal adquiere una profundidad y contexto mucho más allá del mero engaño en el seno de una pareja en De imitación. El sistema judicial-penitenciario nigeriano recibe «lo suyo» como trasfondo de una traumática situación familiar en La celda uno. El conflicto cultural de índole sexual queda expuesto con extrema sutileza en el «descubrimiento» de su lesbianismo por parte de la joven protagonista llegada a América en El lunes de la semana anterior. O, en el excelente Una experiencia privada, el encuentro forzado entre dos mujeres, refugiándose en medio del caos de unos sangrientos disturbios pone de manifiesto que, tras circunstancias socio-económicas diametralmente opuestas, sus dudas, miedos, y desolación ante la pérdida es exactamente igual.

Y luego tenemos una triada de relatos cuya formidable pegada merece una mención aparte, y en donde Adichie demuestra una maestría extraordinaria para combinar sencillez formal con temáticas más que peliagudas, expuestas con pasmosa hondura y sensibilidad. Es el caso de El temblor, donde una tragedia aérea en Nigeria que une a dos vecinos oriundos del país africano es la coartada narrativa para mostrar una adversidad más personal, que enfrenta religión y homosexualidad, impidiendo a uno de los protagonistas poder vivir su vida plenamente. O el devastador La Embajada estadounidense, donde la represión política fuerza al exilio a una mujer incapaz de enfrentarse a la inhumana burocracia… porque emigrar carece sentido cuando ya no queda nada, y sobre todo nadie, por quien valga la pena luchar.

Y, finalmente, tenemos Jumping Monkey Hill, magnífico juego literario tras el cual Adichie explora la imagen de África a través de un taller de escritores en el que los autores participantes deben crear un relato. En esa página 115, donde el personaje central de Ujunwa pregunta al resto de escritores «¿Qué África?» una vez su cuento ha sido criticado por ser «poco africano» ya que revela el lesbianismo de su protagonista, queda resumida a la perfección la agudeza, potencia y claridad de la mirada de Adichie, dejando al lector con ganas de más. Así que, muy pronto, más Chimamanda Ngozi Adichie, ahora en «formato largo»…

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