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Leyendas con Estrella: este jueves, Georgie Fame en el Teatro Lara

Autor: | @adolf_ito

“Si ya no aprendes algo nuevo cada día, entonces deberías dejarlo”. Así de rotundo se mostraba Georgie Fame, a sus 71 años, en la rueda de prensa que daba en el Teatro Lara para presentar el concierto que, dentro del ciclo “Leyendas con Estrella” de Estrella Galicia, ofrecerá este jueves en Madrid.

Justo antes de empezar la rueda de prensa, un fan se acercaba a Fame para que le firmara el vinilo recopilatorio Mod Classics: 1964-1966 y, rotulador en mano, le decía: “Este disco tiene un problema. Dice que yo llamé prostituta a Christine Keeler, y jamás hice eso”. Es asombroso que recordara ese detalle, aunque nos dejó muchas más pruebas de su memoria, contándonos un montón de anécdotas. Empezó por desvelarnos que el concierto de mañana en el Teatro Lara contará con una formación especial, ya que su hijo Tristan se rompió una mano y su hijo Jason tiene compromisos en Londres. Los sustituirán el gran Jim Mullen a la guitarra y Ralph Salmins, profesor de su hijo Jason, a la batería. Comentó que adaptaría el setlist para esta nueva formación y que sería, quizá, un poco más jazz. Apostilló: “y si hay un piano sobre el escenario, empezaré interpretando algún tema en solitario”. Recordó que uno de los mejores conciertos que ha visto fue uno de Randy Newman en Londres, él solo al piano, y dijo que, al fin y al cabo, las canciones nacen desnudas, con el compositor con su guitarra o su piano, y luego se les añade todo lo demás.

Para el guitarrista, Jim Mullen, todo fueron elogios, y comentó que se sentía especialmente contento porque, cuando lo llamó para que viniera a tocar a Madrid, Mullen le dijo que acababa de grabar Declaration Of Love, un tema del que Georgie Fame está especialmente orgulloso, para su nuevo álbum. También habló de su último disco, Lost In A Lover’s Dream, en el que no hay teclados. Contó que lo grabó con unos amigos de los Balcanes que conoce desde hace quince años y que tienen una academia de jazz en la que suele colaborar todos los veranos. Dijo que, ahora que es su propio manager, puede hacer lo que quiere (“probablemente, un manager no me hubiese dejado grabarlo”).

Entre las muchas anécdotas que contó, nos dijo que vino a España en 1964 con una novia española que tenía entonces y que, en Barcelona, le paraban por la calle porque le confundían con El Cordobés. También nos confesó que hace poco practicó skywalking (anduvo de pie sobre las alas de un biplano en pleno vuelo) y que acaba de grabar una colaboración para el nuevo trabajo de Van Morrison: “Estuvimos charlando tres horas sobre la vida y después solo fueron treinta minutos de grabación”.

A la pregunta de qué canciones iban a sonar en el concierto de mañana jueves, contestó: “I’ll play my life; the songs that really moved me when I was a young boy”. Con esta declaración, solo nos cabe esperar el mejor de los conciertos (una de sus preocupaciones es que le trajeran un buen órgano Hammond). Mañana lo podremos comprobar todos en el Lara. Seguro que será una noche muy especial y, quizá, sonarán temas como Yeh, Yeh, Cry Me A River o Moondance.

 

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