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Kurt Cobain – About A Son

Autor:  | Google+ | @curtillo

About a Son

Interesante documental en el que el director A.J. Schnack muestra varias entrevistas con el líder de Nirvana entre 1992 y 1993.


Desde que Kurt Cobain se pegara un tiro el 5 de Abril de 1994, han sido muchas las entrevistas, reportajes y todo tipo de cosas relacionadas con su vida que han salido a la luz (además de avasallarnos con un sinfín de recopilaciones y directos de la banda de Seattle­). Se puede decir que no hay un solo fan del mítico grupo que no se sepa de memoria la vida del músico de Aberdeen: nos han contado de mil maneras sus traumas infantiles por el divorcio de sus padres, la presión que ejercían sobre él los chulitos de instituto o cómo se enganchó a la heroína para apaciguar sus dolores de estómago. Con todo lo anterior, surge la duda de si este documental nos puede ofrecer algo nuevo, y la verdad es que contiene cosas muy interesantes.

Kurt Cobain – About A Son (en España lo hemos podido ver gracias a Canal+ Extra) nos muestra a un Kurt Cobain más humano que de costumbre y, por momentos, bastante desagradable con muchas de las personas que le rodean. El líder de la banda que cambió la industria musical a principios de los noventa, se sincera en una serie de entrevistas que concedió al periodista Michael Azerrad para la biografía oficial de la banda, y nos deja ver esa parte de él que sí ansiaba ser una estrella del rock –es muy curioso ver cómo Nirvana casi se separan porque Cobain exigía más derechos de autor, o la extraña relación de amor/odio que tenía con Krist Novoselic–.

Durante la hora y media de metraje de About A Son, la voz de Kurt Cobain nos va guiando por su vida. Gracias al estupendo montaje de la película, en la que nos van mostrando imágenes de las tres ciudades donde vivió (Aberdeen, Olympia y Seattle), nos hacemos una idea de lo deprimentes que podían llegar a ser esos pueblos lluviosos de la costa oeste norteamericana. Quizá peca de una duración excesiva y se acaba haciendo un poco cansina. Esto se debe, principalmente, a que volvemos a encontrar las inevitables historias sobre el peso de la fama o el odio de Cobain hacia los periodistas que se inventaban su vida privada, que están demasiado sobadas. Aún así, es el mejor retrato que podemos encontrar de un músico que decidió que no soportaba su vida, ni el mundo que le rodeaba; y al que ni siquiera la devoción que mostró por su hija –muy bueno el detalle en el que Courtney Love le pide que suba un biberón para la niña–, le ayudó a evitar el trágico final.

Mención aparte merece la banda sonora, que va repasando las influencias confesadas por el propio Kurt, y en la que nos encontramos temas de Queen, David Bowie, Teenage Fanclub o The Vaselines. Una joya que deja ver cómo el líder de Nirvana tenía una mente abierta en cuanto a estilos musicales se refiere, y no le hacía ascos a nada.

 

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