Especial lecturas navideñas (IV): otros

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Tras la música, los relatos y las novelas llegamos a la última entrega de nuestro «Especial de lecturas navideñas». Y lo hacemos con ocho propuestas englobadas en un cajón de sastre que, bajo el título de «otros», reúne periodismo —clásico y «nuevo» a la vez—, ensayos de plena actualidad, deporte y cómic. Una vez más, mucho que leer, así que ¡a por ellos! 

PERIODISMO

La banda que escribía torcido, Marc Weingarten (Libros del K.O., 2013)
No hay forma que uno pueda cerrar el anhelado «Especial» sobre el Nuevo Periodismo, otra debilidad de quien escribe. Aunque en este 2019 si he podido leer esta obra absolutamente capital sobre su historia, demasiado buena para dejarla en barbecho durante más tiempo. La banda que escribía torcido nos sitúa en los 60s y 70s, en unos convulsos Estados Unidos, entre la transformación y el desgarro sociocultural. Un tiempo nuevo que demandaba otros relatos y formas de contarlos: el periodismo narrativo, capaz de abordar cuestiones complejas como las guerras, los derechos civiles, el hippismo, el rock, distintos estilos de vida… yendo más allá de datos y hechos, lidiando con el significado profundo y emotivo de la realidad. Pero Weingarten nos ofrece mucho más que contexto. Aquí hay orígenes y antecedentes —Charles Dickens y Jack London como los inesperados «abuelos» del género—, evolución, repaso a los autores y títulos esenciales —los célebres Wolfe, Talese, Hunter, Didion, Capote o Mailer, junto a otros menos populares como John Hersey, John Sack, Michael Herr o Jimmy Breslin—. Así como también espacio para los editores —figuras esenciales— y las publicaciones que posibilitaron el movimiento, permitiéndonos adentrarnos en la «cocina», la intrahistoria de esos reportajes y artículos destinados a convertirse en piezas cumbre de la no ficción del siglo XX. La banda… es una lectura fascinante y contagiosa sobre el oficio —autoral y editorial—, de esas que te impele a hacerte con los títulos que desconocías y fomenta las ganas de ponerse a escribir. Debería ser lectura obligatoria. 

Despachos de guerra, Michael Herr (Anagrama, 2017)
Y motivado por la mayúscula lectura precedente, una obra maestra del periodismo, Premio Internacional de la Prensa en 1978, y uno de los mejores —¿el mejor?— jamás escritos sobre la Guerra de Vietnam. Enviado por Esquire como corresponsal al país asiático, Michael Herr, entonces una pluma prácticamente desconocida, pasó a ser uno de los referentes del nuevo periodismo con sus crónicas bélicas entre 1967 y 1969 —sobre todo a partir del artículo «Sorbos infernales», sobre la ofensiva del Tet—. Y no es de extrañar. Despachos de guerra es el ímpetu, la fiebre, la fantasmagoría del infierno en la Tierra hecha narración arrebatada. Es la acción, el vértigo, el pánico y las pesadillas. Es el fuego enemigo a través de la selva, la confusión de los soldados, contada por un testigo y prosista sobresaliente que los acompañó en el fragor y el absurdo de la contienda. Es la atmósfera de alucinación que se transforma en la más rotunda verdad. Es el significado de combatir y sobrevivir en aquel caos y demencia, resumido en su lapidaria frase «Vietnam es lo que tuvimos en vez de infancias felices». Y, por si fuera poco, es el material, junto a El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, del que se nutrió Francis Ford Coppola para crear Apocalypse Now —de hecho, Herr colaboró en el guión—. En definitiva, es un clásico imprescindible, intacto en su alcance y poder.

Teoría de la gravedad, Leila Guerriero (Libros del Asteroide, 2019)
A caballo entre el periodismo y la literatura nos encontramos con Teoría de la gravedad, compilación de las columnas de opinión de la articulista y editora argentina Leila Guerriero publicadas en El País a lo largo de cinco años, y que nos muestran a la laureadísima cronista en su vertiente más introspectiva. Escritos en primera persona, de brevísima y uniforme extensión y muchos de ellos acabados en verso, en estas columnas la de Junín se centra en sus dudas —tan reconocibles que podemos considerar nuestras— contradicciones y anhelos. Para la autora, escribir se convierte en una suerte de resistencia frente a las adversidades que van aconteciendo, un salvavidas para mantenerse a flote sin el cual no sería  —no seríamos— capaz de continuar. Su prosa feroz y precisa se convierte así en herramienta, un mecanismo de expiación de las propias penas —pretendiendo deliberadamente buscar un drama en cada relato— a la vez que en una forma de impulsarnos hacia delante y alcanzar nuestros objetivos, haciendo de la literatura un remanso de paz ante la tormenta en que puede convertirse el día a día. Porque Guerriero logra convencernos que vale la pena. Pura poesía periodística.

ENSAYO

El poder de lo cuqui, Simon May (Alpha Decay, 2019)
Del imperio Disney y su ratón cada vez más redondeado a Baby Yoda, pasando por el infierno cotidiano de los infinitos posts sobre perros y gatos, las absurdas apps para infantilizar rostros adultos, figuritas y peluches de todo tipo, «Lo Cuqui» —cute en inglés— nos rodea. Es una invasión imparable y constante, expresión obvia del consumismo hipercapitalista. Pero, ¿qué es Lo Cuqui?. Eso es lo que intenta desentrañar el filósofo británico Simon May en este breve no obstante denso ensayo. Un texto que nos habla de un concepto dicotómico, entre lo dulce —inofensivo, inocente— y lo extraño —oscuro, indeterminado, incluso dañado— que adquiere su auge tras la Segunda Guerra Mundial, con Japón y EE.UU. como principales «potencias Cuqui». Simon no sólo analiza qué hay detrás de la profusión de esas figuras tan achuchables como turbadoras —mirad «en serio» a la deforme Hello Kitty y al violento Pikachu—, sino que lo lleva al terreno de la política, sugiriendo que Kim Jong-il o Donald Trump, pese a su vileza e incompetencia, son ejemplos de Lo Cuqui debido a su aspecto, bonachón y grotesco, de dibujos animados. Y es que, mediante Lo Cuqui se abraza lo frívolo y lo infantil, se busca evitar los conflictos —la inocuidad de la ternura, la ironía, incluso la androginia—, y de hecho, evadirse del mundo real, pero también nos permite una forma distinta de socializar y reaccionar frente al poder y sus jerarquizadas relaciones, definiendo nuestra época. Hay tanto detrás de un gif o un meme…

El odio como política. La reinvención de las derechas en Brasil, Esther Solano (coord.) (Katakrak, 2019)
Del ensayo cultural al político con una obra colectiva que intenta poner algo de sentido a uno de los fenómenos más lamentables de la actual geopolítica mundial: la llegada de la ultraderecha al poder en Brasil. O, como bien indica la doctora en sociología Esther Solano, coordinadora de la obra, las derechas. Porque el monstruo, Jair Bolsonaro, es el resultado de la confluencia del ultraneoliberalismo —iría siendo hora de que lo consideremos discurso de odio apenas disfrazado de teoría económica—, el fundamentalismo religioso y la derecha tradicional, nostálgica de la dictadura militar. El odio como política analiza no sólo a dichos actores, sino que nos ofrece una verdadera visión poliédrica de una realidad harto compleja que, pese a sus marcados rasgos propios, es terroríficamente reconocible en este momento de fachas asimilados por las democracias occidentales. A través de una quincena de artículos, el libro nos habla de la antipolítica como reacción al Lulismo y el Petismo; la pura rabia de las clases medias y altas —vestigio de un racismo enquistado e histórico— frente a las políticas igualitarias del PT; la construcción del bolsonarismo, culto al líder que se nutre de una juventud periférica que se siente abandonada; el papel de redes, medios y la normalización del discurso fascista —Ana Rosa y Ferreras tienen maestros para aburrir—; la reaccionaria justicia; la Escuela sem partido o la atroz lucha contra el feminismo y los derechos LGBTI, en aparente defensa de las costumbres… Completísimo y aterrador. Tan lejos, tan preocupantemente cerca. 

DEPORTE

El combate, Norman Mailer (Contra, 2017)
Me quedaba otro de los ejemplos más primorosos de hasta dónde llegó el Nuevo Periodismo, esta vez en el terreno deportivo. Aunque la crónica de Norman Mailer del «Rumble in the jungle», la legendaria pelea entre George Foreman y Muhammad Alí en Kinshasa —antiguo Zaire, hoy República Democrática del Congo—, cuya efeméride ha cumplido veinticinco años este 2019, no puede reducirse estrictamente al relato de la batalla entre los dos colosos. Y es que, a través de sus páginas, el de Nueva Jersey, aquí reportero de excepción con acceso privilegiado, conocemos a los equipos de ambos boxeadores, asistimos a los prolegómenos del combate, incluidos no solo los entrenamientos o ruedas de prensa, sino también los momentos de intimidad con los púgiles, absolutamente impagables, en los que Mailer muestra tanto la obstinación de Foreman, vigente campeón, como las dudas de Alí mezcladas con el orgullo de quien fue «el más grande». Y, por supuesto, «vemos» la pelea desde un asiento inmejorable. Pero hay más. Porque Mailer nos habla asimismo de política, aportando jugosas pinceladas sobre la decadencia y las contradicciones de la capital zaireña, retratando la estrafalaria megalomanía del dictador Mobutu, responsable del circo mediático alrededor de la contienda —por el que desfilan otros «ilustres» como Hunter S. Thompson o George Plimpton, fiesta completa—. Y, por supuesto, nos habla del propio Mailer, a su vez personaje clave, lidiando con sus habilidades como escritor, las repercusiones de su enfoque, y su archiconocido ego, que le llevará a retar a Alí —a correr—. El texto resultante es barroco, épico, humorístico, surrealista, metaliterario y visceral. Mucho más que boxeo. Imperdible. 

Tiger Woods, Jeff Benedict y Armen Keteyian (Contra 2019)
Me sigue costando horrores aceptar que el golf pueda considerarse un deporte. Pero entre los aficionados a los dieciocho hoyos, está claro que Tiger Woods es uno de los mejores golfistas, acaso el mejor de siempre. Y, como demuestra esta biografía, también uno de los más opacos y fascinantes de la historia del deporte. Resultado de una investigación colosal, apuntalada con centenares de entrevistas, los periodistas Jeff Benedict y Armen Keteyian arman un retrato tan completo como aterrador de esta especie de «Prometeo encadenado». Alguien que, de forma tan esquiva como ultracapitalista y meteórica, llegó a formar parte del Olimpo, para estrellarse estrepitosamente… y luego, con muchos matices, renacer. Tiger Woods narra al detalle la vida del imposiblemente precoz niño prodigio convertido en hiperexplotable personaje mediático —Earl Woods merecería un volumen propio, una tétrica versión, nada menor, de los padres de las hermanas Williams o los Jacksons—, astro rey de los greens, demoledor de récords —económicos y en el campo—, dueño de una vida idílica férreamente protegida… que era mentira. Epítome del mito norteamericano, el derrumbe «del Elegido» fue épico, demoliendo su inmaculada imagen al admitir sus sistemáticas infidelidades, mentiras compulsivas y adicción al sexo, algo inadmisible para la hipócrita moral yanqui, incapaz de reflexionar qué tipos de personas-estrellas fomenta —uno de los méritos del libro es mostrar cómo el desastre se fue gestando a fuego lento, años de egos sobrealimentados en entornos demenciales—. Y la redención, aunque cierta, sigue siendo a todas luces incompleta. Vibrante.  

CÓMIC

Sex-¡oh! Mi revolución sexual, Lyona (Random Cómics, 2019)
Como viene siendo habitual, cerramos nuestro «Especial», con un cómic singular y valiente, a medio camino entre el manual de sexología y la reivindicación, tanto femenina como feminista, del papel de la mujer en las relaciones sexuales y afectivas. Esa es la propuesta de Sex-¡oh! de la autora e ilustradora Marta Puig, más conocida como Lyona, quien a través de sus explícitos y sencillos dibujos, plantea toda una serie de temas tabúes —ya va siendo hora de quitarnos ciertas soplapolleces socioreligiosas de encima— para empoderar a la mujer y su placer. Ya aviso que el heteropatriarcado predominante —léase machirulo— recibe ostias en abundancia —los hombres como centro del universo, a los que se debe satisfacer—, y que algunas «pieles sensibles» —léanse ofendiditos, cuñados, trolls y machirulos again— pueden verse afectadas por según que conceptos. Como dice el refrán, «quien se pica ajos come». Y es que se avanza, sí, pero todos tenemos mucho que aprender. Empezando por el necesario «despertar» de las féminas —el conocimiento del propio cuerpo es esencial— y su rol clave para quebrar el «ciclo eterno» —médico, social, familiar— de los miedos, recelos y vergüenzas, hasta un completo e informativo desfile de posturas, consoladores, masturbación, métodos anticonceptivos, menstruación y autoprotección física. Ciento cuarenta páginas que dan para mucho, en las que Puig aglutina todo lo que alguna vez una mujer querría saber y no se atreve a preguntar.

¡Felices fiestas y lecturas!