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Entrevista: Refree


Nueva ocasión para que Raül Fernández, Refree, recalara en nuestros micrófonos para contarnos cosas de "Els Invertebrats" (Acuarela, 2007), lo nuevo del músico catalán. Pocas cosas podemos decir de este gran artista que no se haya dicho ya. Uno de los músicos catalanes más respetados y valorados volvía a dar en la diana con un último trabajo plagado de buenas canciones y muchas ganas de salirse de la tangente habitual.


En esta ocasión se fue a Bruselas para acompañarse de tres músicos de vanguardia para imprimir un nuevo carácter a sus nuevas composiciones, cosa que podrás verificar especialmente i asistes a uno de sus directos, más una jam session que otra cosa. Con él hablabamos meses atrás en un bar cerca de la Diagonal de Barcelona y ésto fue todo lo que allí se dijo.


Un artista como tú que ha recibido críticas en general muy buenas, ¿te sientes presionado de alguna manera a la hora de hacer un nuevo trabajo?

 

No, con este disco más que con ninguno tengo la sensación de que he encontrado un punto para Refree que me gusta, ya que hago lo que me da la gana. Entre disco y disco hago muchas otras cosas, pero no todas son las cosas que a uno le apetece, pero me da de comer. Entonces, todo ésto me descarga de Refree, y a la hora de componer un disco hago lo que me da la gana, lo que quita mucha presión. He hecho el disco que me apetecía ahora y supongo que con el tiempo sucederá lo mismo. Yo prefiero gustar con este nuevo disco, pero no se puede conseguir siempre. Sí que es cierto que me siento muy valorado, y con “Els invertebrats” también, sobre todo con la repercusión que tiene en los medios, pero es un poco como una etiqueta lo de las buenas críticas. También hay medios que no me quieren demasiado.

 

¿Qué hay de nuevo en “Els Invertebrats” si lo comparamos con otros trabajos?

 

Yo lo que quería con este disco era encontrar algo que tenía en la cabeza desde hace mucho tiempo y que no sabía si lo encontraría. Yo quería mezclar dos estilos que me gustan mucho, por un lado el formato canción con su letra, voz y estribillo, pero también quería libertad musical.

 

¿Y ese título?

 

Siempre que pienso en un título me importa que me guste mucho más a mi a que tenga una relación directa con el disco. Aunque luego quizás encuentro esa relación, aunque sea una cuartada posterior... Es un poco como el arte contemporáneo. Arrastraba títulos que no me convencían mucho, y un buen día pensé en “Els Invertebrats” y me pareció que era un buen título, ya que creo que las historias que cuento en el disco, inconscientemente son historias de gente que, como todos, necesitan una muleta para ir viviendo, algunos necesitan ir de putas, otros espiar a la gente, sexo con su mujer diciendo cosas raras...

 

Otro de los temas de este nuevo trabajo es el paso del tiempo...

 

Si, trata mucho del paso del tiempo, pero me sorprende pues me lo están preguntando como si me pesara el paso del tiempo. Ha salido así, no es tanto que me pese  a mi el paso del tiempo, simplemente es que me he tomado un poco de tiempo para mirar atrás y reflexionar un poco sobre lo que ha pasado y ver hacia donde voy, qué espero... y en cierto modo se habla del paso del tiempo pero también mirando hacia el futuro.

 

Te has apoyado mucho en los músicos Giovanni di Domenico al piano, Manolo Cabras al contrabajo y Oriol Roca a la batería. ¿Cuál ha sido su aportación? ¿Buscabas con ello esta aproximación al mundo del jazz?

 

Lo que entendemos como jazz no es lo que se hace ahora, ya que es más improvisación, más lo que sale en el momento. Hay que tener las cosas claras en la cabeza y la técnica para hacerlo, pero Giovanni, Oriol y Manolo para mi no son música de jazz, son músicos de música improvisada, pues son capaces de tocar desde música contemporánea, a ruidismo, hasta tocar swing de los 50… Entonces a mi me interesaban por esa capacidad para tocar música de vanguardia. Yo quería presentarles los temas y a partir de ahí, tocar lo que saliera. Hicimos de cada canción 4 o 5 tomas y todas eran diferentes e increíbles. Y a mi ésto me gusta. Con “La Matrona” ya hice un disco muy cerrado, y con éste es una sorpresa.

 

¿Y por qué grabarlo en Bruselas?

 

Fui allí por Manolo y Giovanni, pero ahora si tengo una predisposición por esta ciudad. Y también es cierto que cuando vas a otra ciudad a grabar es todo mucho más tranquilo y al final he descubierto, además de la gran escena de música improvisada que tiene esa ciudad, grandes amigos.

 

Sigues con el catalán en algunas de tus canciones, ¿todavía no ha llegado la posibilidad de editar todo un álbum en esta lengua?

 

Sabes que pasa, me apetece hacer un disco en catalán, lo que pasa es que nada es premeditado, cuando me pongo a componer una canción me sale en uno o en otro, idioma y pienso que si quiero sacar uno todo en catalán, la canción que he compuesto en castellano la tengo que dejar dos años hasta que tenga para todo un álbum en castellano, entonces igual ya no me gusta o estaré cansado de esta canción. Hago los discos con lo que sale.

 

Siempre tan activo, involucrándote en trabajos como los de El Hijo o Aroah. ¿Es más fácil trabajar para otros o para uno mismo?

 

Es más fácil y más difícil al mismo tiempo. Es más fácil porque al tomar las decisiones tienes mucha menos presión ya que lo ves todo mucho más claro, pero con las tuyas siempre es peor, pues un día la tocas de una manera y bien, pero al siguiente la tocas de otra manera y piensas: ¡mucho mejor así!, con lo que te puedes pasar sin tomar una decisión concreta varios días.

 

¿Cómo se enfocan los directos de presentación de éste trabajo?

 

Pues estaré acompañado de Manolo, Oriol y Giovanni, lo que es bajo mi punto de vista una buena experiencia. Sabemos que habrá gente a la que le entusiasme y otra que le horrorizará, con éste disco se radicalizará más la gente que le gusta y la que no, habrá gente que le parecerá muy pretencioso y otros a las que se le abran muchas cosas. El directo es algo nuevo y si tienes las orejas abiertas puedes descubrir cosas nuevas, no porque hagamos algo innovador, aunque espero que sí, pero la manera de tocar de los cuatro hace que cada concierto sea distinto. Y las canciones de discos anteriores se recuperan, hay canciones que con estos músicos no han funcionado, y en cambio otras funcionan mucho mejor, con lo que los temas antiguos también sonarán diferentes a como son. Éste es un ejemplo estúpido, pero con ellos es como tener un coche que corre mucho para ir por la ciudad, entonces si tienes un coche que corre mucho no lo limites, son músicos que trabajan improvisando y no les puedo decir “esto siempre igual”, no es lo que quiero. Entiendo que haya gente que no le gustará.

 

¿Y lo de escoger ese poema de Gloria Fuertes?

 

Me compré un libro muy bonito que se llama “Libro de nanas”, y había nanas de Goytisolo, Gloria Fuertes, Blas de Chinique… esta muy bien. Y la mayoría son muy bonitas, pero llegas a la de Gloria y es matadora, durísima, y me impacto muchísimo. Y tuve el impulso de musicarlo, pero esto pasó antes de “La Matrona”, siempre me parecía algo tan duro y tan personal que no quería compartirlo. Yo conocía solamente de Gloria Fuertes de cuando “La cometa blanca”, aquello del perro hace guau, la vaca hace mu, y nunca le había dado importancia, pero a lo largo de estos años leí muchos poemas de ella y me encontré con una mujer muy fuerte y con una capacidad de transmitir increíble, una manera de escribir muy cercana… Entonces estaba mezclando el disco y un día llegue al estudio y le dije a Jordi “móntame el piano y ponme un micro que voy a tocar y cantar”, noté el impulso de hacerlo. La grabe en pocas tomas y cuando me giro el tío estaba hecho polvo, y yo dude de ponerla en el disco, pues todos los que la escuchaban se quedaban muy mal, pero al final tome la decisión de ponerla ya que me gustaba mucho, pero deje unos segundos de silencio para que fuera como un bonus.

 

Durante todo este tiempo has estado por otros países trabajando ¿Qué tal tu experiencia por Latinoamérica?

 

Latinoamérica para mi era una parte del mundo completamente desconocida, pues siempre me llamó más lo típico, lo más exótico tipo Japón… pero la primera vez que fui a Brasil me quede completamente entusiasmado, no solo por las grandes diferencias de lo que se vive aquí con lo de allí, sino por la energía del pueblo, además compartes mucho. La gente es abierta, y además la música la viven de una manera increíble, como en México. Argentina es más parecida a España, pero Brasil y México es alucinante, la música forma parte del día a día de sus vidas. Recuerdo tocar delante de unas mil personas en Salvador de Bahía y en un momento concreto la gente se puso a hacer ritmos con las palmas, y se convirtió en un ritmo perfecto... Llevan la música dentro, es cultural. Te sientes muy cómodo, ya que por ejemplo en mi familia nadie se dedica a la música y les gusta porque soy familia, pero allí, toca todo el mundo.

 

¿Qué disco no podría faltar hoy en día en una hipotética sesión de dj de Refree?

 

Prácticamente siempre que he hecho de dj ha sido con vosotros, y espero de esta entrevista salga otra sesión (risas)… ¿Discos que me gusten actualmente? El de Rufus me gusta mucho, no sé si es mejor o peor que los otros, pero me gusta mucho. El de Herman Düne me divierte muchísimo, me lo pongo por las mañanas y me lo paso muy bien, me encantan las rimas. M.Ward y Sufjan Stevens me encantan. Y un poco más experimental es Microphone, que es un tío solo. Animal Collective y Panda Bear me han gustado mucho.

 

 




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