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Entrevista con Vetusta Morla

Autor: | @indienauta

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«El público indie español a menudo reniega de los grupos cuando éstos crecen»


Encarnan como ningún otro grupo del país el espinoso debate entre qué es alternativo y qué comercial: si ser indie es contar con un sello propio y tomar todas las decisiones, y comercial ser un éxito de ventas, Vetusta Morla demuestra que ambas facetas pueden convivir sin problemas. Y felizmente. Al margen de polémicas, lo cierto es que será difícil para cualquier álbum nacional el superar la expectación de la publicación el pasado mayo de Mapas, el segundo álbum de los madrileños. Ahora se encuentran inmersos en una gira extenuante, saltando de un lado a otro del Altántico.

La expectación generada entorno a Mapas era tremenda; sólo hay que ver algo tan obvio como todas las entradas de prensa en vuestra web. Solamente en el mes de mayo concedisteis 24 entrevistas, y en los meses siguientes la media se ha movido alrededor de las 17 o 18... ¿eso os ha creado presión?

El 2010 quisimos pararnos un poco y tomarnos las cosas con más calma, para asentar lo ocurrido en los dos años anteriores; eso implicó un parón de cara al exterior, en cuanto a prensa y conciertos, pero nos sirvió para centrarnos en el nuevo disco. Estuvimos muy tranquilos durante el proceso de grabación, pero al acercarse el lanzamiento y anunciar que habíamos estado en el estudio fue cuando nos dimos cuenta del hecho que la expectación existía. Pero en lo relativo a nuestro trabajo pudimos estar tranquilos para hacer el mejor disco posible, sin pensar mucho en la presión que pudiera existir fuera.


Aunque en alguna ocasión habéis dicho que Mapas no es un trabajo tan metafórico como Un lugar en el mundo, las letras crípticas, de interpretación ambigua, siguen siendo la tónica. Imagino que ya es «marca de la casa».

Es el modo en que tienen de hacer los dos compositores de las letras en Vetusta Morla, que ya escribían antes de estar en el grupo. Conocen bien lo que hacen, y les gusta jugar con las metáforas y los significados abiertos, con algo que la gente pueda interpretar libremente. De todos modos, sí estoy de acuerdo en el hecho que este trabajo habla de cosas más concretas, aunque se expliquen de un modo literario.


Lo que está claro es que, aunque sea con letras complejas, lo que buscáis es la emoción por encima de la perfección formal. Quizá el pop sea eso.

Creo que sí. Lo que buscamos casi todos cuando escuchamos música es la emoción, tanto por si la letra te genera ciertos sentimientos o recuerdos, como por el hecho que te lleguen las notas a flor de piel. Para nosotros es algo esencial.


La grabación de Mapas bebió de vuestra experiencia en directos; se grabó en analógico, sin pistas independientes. ¿Porqué escogisteis esta opción?

Queríamos reflejar la viveza y vitalidad de la música en directo, que es muy importante para un grupo como el nuestro, que ha pasado tanto tiempo en locales de ensayo y tocando por ahí; para nosotros es una auténtica satisfacción el tocar juntos, sonando a la vez. Además, también queríamos que el sonido tuviera ese punto de organicidad, de grano, que proporciona el método analógico. Así que aunque obviamente todo se pasara después a un sistema digital, grabamos juntos y de una vez la base del disco.


No encontrasteis discográfica para Un día..., lo que se demostró como una importante falta de olfato por parte de la industria. Que con Mapas tampoco hayáis tenido ofertas en firme ya es algo más sorprendente, pero parece que estáis de lo más satisfechos de seguir con Pequeño Salto Mortal. Tener vuestra propia discográfica os permite absoluta libertad de maniobra.

Es cierto que nadie nos convocó a un despacho para mantener una reunión oficial, o poner una propuesta en firme sobre la mesa. Hubo algunos comentarios y contactos, pero poca cosa más. Así que como con la infraestructura que hemos creado nos organizamos bien, nos vimos preparados para seguir así. ¡Estamos bastante satisfechos de cómo nos funciona!


También es un modo de demostrar que sois una formación compacta; en Vetusta Morla, al margen que obviamente el cantante siempre sea la cara visible, siempre habéis afirmado que el trabajo es de equipo, no hay un solo líder.

Siempre nos hemos estructurado de este modo, porque es como se formó el grupo. Cada cual ha tomado su rol con el tiempo, tanto personal como profesionalmente, y nos hacemos cargo de todas las funciones particulares a partir de nuestras propias capacidades, de lo que creemos que se nos da mejor a cada uno.


Por ejemplo, trabajar con vuestro propio sello hace que podáis decidir que vuestras canciones no se usen en ningún anuncio.

Dado que hemos tenido la suerte de podernos colocar en una situación de privilegio, porque realmente es increíble que nos haya sucedido todo esto, podemos decidir este tipo de cosas. Como sea, aunque no hubiéramos tenido tanta suerte, creo que es una decisión que hubiéramos tenido clara: hacemos música por satisfacción y disfrute, y usarla en beneficio de una marca comercial de un modo descarado y directo no nos parece bien. Y si no nos gusta cuando lo vemos, ¡menos vamos a hacerlo con nuestra propia música!


Cuando un proyecto como el vuestro sale «por la puerta grande», y con un grupo que está tan acostumbrado a girar de modo exhaustivo... ¿crees que se nota más impacto de la crisis, aunque sea proporcionalmente, o menos?

Seguramente, si esto nos hubiera sucedido hace quince años, el impacto económico para nosotros hubiera sido mucho mayor. Pero teniendo en cuenta el momento que vivimos, la mejor noticia es darnos cuenta que estamos augmentando el aforo de los lugares en los cuales tocamos. Es evidente que muchos tienen que pensárselo más a la hora de ir a un concierto o de comprarse un disco, y eso se acusa, pero somos afortunados en tanto que sigue habiendo un crecimiento, aunque sea menor.


Con unos meses de Mapas en el mercado, y ya con una gira extenuante a vuestras espaldas, ¿qué valoración hacéis de la recepción por parte del público?

Com te he dicho antes, cuando estás inmerso en la fase creativa, compositiva y de grabación y luego vuelves al directo, lo haces con muchas ganas. Por parte de nuestros seguidores creo que éstas también existían, aunque durante los primeros meses el disco está reciente: la gente lo conoce poco, está atenta y escucha más, la respuesta es muy distinta. Ahora, con unos cuantos meses de rodaje, nos damos cuenta que la recepción de los temas nuevos está más igualada respecto a los del primer disco.


Eso por parte del público. Porque, éste es un tema al cual ya debéis estar acostumbrados, generáis tanto amores profundos como odios irracionales. ¿Cómo recibís unos y otros?

En ambos casos, hay que hacerlo con algo de distancia, porque es el modo de conservar los pies en la tierra y mantener las ideas claras. Las críticas constructivas siempre son interesantes y te pueden hacer llegar a conclusiones distintas a las que llegas por ti mismo, pero los extremos no son buenos. Y por desgracia, parece que vivimos en un estado bastante extremista: o eres de A o eres de B, como si fuera imposible convivir con distintas ideas cuando es algo muy enriquecedor.


En nuestro país, ¿crees que el panorama indie peca de mayor elitismo que en otros, o por definición es un ámbito muy cerrado en todas partes?

Acorde con lo que he comentado antes, creo que sí, que como mínimo en España lo es; la gente tiene sus grupos como tesoros especiales, y les gusta que solamente les conozcan unos pocos, para sentirlos más propios. Y cuando éstos crecen, a menudo los rechazan y reniegan de ellos. En nuestro país, como mínimo, creo que la prensa especializada dentro del sector indie no es lo suficientemente abierta de miras; sería interesante saber exactamente cómo funciona en otros países. En todo caso, creo que sería positivo ser abiertos a la hora de recibir más música, para saber apreciar géneros y propuestas distintas, no ser tajantes y no clasificar. Por ejemplo, yo empecé tocando música latina y flamenca, cosas que no tienen nada que ver con Vetusta Morla pero que al fin y al cabo también te enriquecen a la hora de hacer las tuyas propias.


Precisamente en un reportaje de El País sobre qué escuchan los grupos independientes de nuestro país, vuestro cantante, Pucho, afirmó que cosas tan variadas como música africana, Portishead, Alpha Blondy o Battles. En tu caso, ¿qué podríamos encontrar en tu iPod?

Escucho mucho jazz antiguo de los 50 y 60; pero ahora también estoy bastante enganchado a Junip, que precisamente iré a ver mañana, o Depedro. Mucha música negra pero también Portishead, a los que pude ver en un concierto espectacular en el pasado Benicàssim, o rumba catalana antigua. De hecho empecé tocando rumba, y siempre he sido un gran aficionado y coleccionista de discos antiguos de este género.


Y yendo a conciertos como espectador, ¿puedes separar tu parte analítica de profesional de la de simple público?

Creo que se puede, y se debe. Sí es cierto que hay momentos en los que analizas el escenario, por ejemplo justo al llegar; o cuando empieza el show te fijas en el sonido, en las proyecciones y las luces, pero a partir de ahí debes dejarte llevar. Es la mejor manera de seguir disfrutando de la música, porque si eres un analista la emoción se va a la mierda.

 

 

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