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Entrevista con Anntona

Autor: | @laura_guillen_

Anntona: “Me sorprende que un disco tan duro la gente lo tome tan a cachondeo”.

Charlamos con Anntona (Manu Sánchez) sobre comedia moderna, sus letras, Elvis Crespo y otros asuntos de importancia, a raíz de la presentación en directo de su reciente álbum, Internacional(Everlasting/Gramaciones Grabofónicas, 2017). Arropado por Papaya, el guitarrista de Los Punsetes interpretará las canciones de su nuevo disco en las próximas fechas:
Barcelona: 18 de marzo en SIDECAR con YUMI YUMI HIP HOP
Madrid: 31 de marzo en MOBY DICK CLUB con BETACAM

Tu nombre, Anntona: ¿de dónde viene?

Es mi tercer apellido. No con doble nn, que se la puse yo. Intenté registrar mi nombre  en MySpace pero estaba todo cogido. No se me ocurrió otra cosa que poner esa doble nn, que tantas alegrías me ha dado porque no lo escribe bien ni su puta madre. Pero en realidad, me da asco-gusto, porque lo escribe todo el mundo mal pero ¡oye!, es original. Mi padre era capitán de la Guardia Civil; el capitán Anntona.

El humor en la música. Los muy melómanos a veces están enfadadísimos con la música que causa risa. ¿Crees que hay gente que pueda no comprar el disco porque piense que es coña?

¡Sí, claro! Lo que hay es una tendencia a que las cosas con un humor muy explícito, no es que se rechacen, pero sí a darles poca importancia. Sin embargo, a la turra épica, totalmente excesiva y absurda, nadie dice “joe, qué turra”. Lo dicen pero si es súperepico, parece un buen valor, un valor positivo. Lo cual me preocupa un poco. Es una apreciación del arte visto como muy sesudo y de darse mucha importancia, justo el camino contrario por el que voy. No sólo como creador sino también como receptor. No me gusta la petulancia, ni la épica ni esas putas mierdas. Pero bueno, no me enfado con esas cosas porque no es un problema mio, es un problema en general de la presunción del arte y de la música. Si eres muy bromista se tiende a quitarle valor a uno.

Cuando te comparan con Ojete Calor, Las Bistecs,  ¿te sientes identificado?

Creo que no. Adoro a Ojete Calor, pero eso es comedia musicada. Yo utilizo el humor en la música; es muy diferente. Me muero de risa pero para ellos lo primero es el humor y luego la música, y yo no lo enfoco así…aunque a veces lleguemos a sitios que no están tan lejos el uno del otro. De todas formas, en el disco de Anntona, yo pensé que la gente me iba a preguntar: “oye, tío, ¿estás bien? Estás fatal de la puta cabeza”. Me sorprende que un disco tan duro, -que lo es-, la gente se lo tome tan a cachondeo. Me sorprende bastante.

No me aguanto es dura, por ejemplo.

¡Sí! Es una canción dura, pero hay un par de bromas para distender y distanciarme del asunto. Pero estoy diciendo unas cosas que…¡hostia, macho!

Pero la comedia tiene esos contrastes, ¿no? Como Ignatius Farray (“El Fin de la Comedia”), que te hace un poema sobre la custodia de su hijo y otro de Prince a continuación.

Soy fan de verdad de la comedia y Farray me parece un artista. Trabajo mucho con él, de hecho, y le admiro mucho. Es un artista acojonante y siempre que hace algo lo voy a ver. Me río un montón y lloro también. Me parece un tío muy extremo, un comediante muy autor y original.

Versionaste Suavemente de Elvis Crespo, ¿te parece un buen tema?

Me encantaba. Para hacer una versión lo interesante es que te guste o no el tema, pero que veas una manera diferente de hacerla. Yo estaba seguro que la podía convertir es eso.

En un hitazo.

No, no un hitazo. ¡La de Elvis Crespo es un hitazo! En la mía a los tres minutos piensas: “¿y por qué no acaba esto ya?”. Y simplemente estoy respetando la estructura del original. De hecho, la vamos a tocar probablemente, y nos hacemos un lío porque es tan monocorde que nadie sabe cuándo tiene que hacer las cosas. También porque es muy rara. ¿Tú sabes que sólo dice Bésame cuatro veces en toda la canción?

No puede ser….

Te lo juro por Dios. El resto es tan bueno que ni siquiera lo echas de menos. Lo hace dos veces, en dos grupos de dos. ¡Esa canción es increíble! Es la hostia, pero hay otra manera de hacerla. De hecho, me parece un misterio, no la pillo bien. Los cambios, el acento… Otro rollo difícil de pillar. Es una maravilla.

Hay algo hasta poético en las letras de tus canciones, como en Imbécil Internacional.

¿Como que “hasta poético”? ¡Claro! Yo estoy muy orgulloso de lo que escribo. Me parece que la letra de Imbécil Internacional es muy bonita. Que tenga bromas no tiene nada que ver. Toda la comedia moderna se basa en introducir el bajón sistemáticamente como contrapunto. Es la tendencia de la comedia americana, Louis CK, Richard Pryor, y el de Rickie Gervais. El hijoputa es horrible y se supone que es comedia. Igual ríes dos veces en un capítulo de The Office y el resto estás diciendo WTF!…y sin embargo es comedia. Es muy bonito trabajar con la vergüenza ajena. De eso estoy muy cerca porque es lo que intento al hacer canciones: algo que me da muy mal rollo y poner distancia con un par de bromas.

La producción corre a cargo de Sebastián Litmanovich (Cineplexx, Papaya), ¿le tuviste que explicar alguna cosa o entró al trapo directamente?

No, ¡vamos que si entró! Como como un loco, como un caballo desbocado. Entendió enseguida el rollo tanto musical como temáticamente. De hecho, al final hemos acabado hablando de las letras.

¿Cuál ha sido el punto de mayor conflicto, si es que lo ha habido, con la producción externa?

Algunas canciones que me mandaba arregladas me han parecido un horror absoluto. “¡Hostia, Sebastián! ¿Tú estás seguro de esto?” Y me ha dicho: “sí, tío, es guay”. Y he pensado que para adelante. Y a las tres semanas, digo: “¡coño!, pues tiene razón”. Por ejemplo, Mi patria en mis gayumbos iba a ser una canción mucho más popera.  Cuando él me mandó ese arreglo de italo disco, -y a mí me gusta el italo-disco-, oyéndolo en mi canción, dije WTF gigante. “No puede ser esta mierda… pero ¿tú estás seguro de esto?” “-Sí, sí, no te preocupes.” Estaba súperseguro, además. Lo bonito de trabajar con otra persona es que realmente te fies tanto que puedas ceder algo de terreno. En Los Punsetes estoy muy acostumbrado a eso y hay un punto donde siempre nos encontramos. Pero en Anntona no. Ha sido muy chulo, súperbonito.

Leí en una entrevista tuya para Mondosonoro en 2011: “Adoro los contrastes brutales en las letras. La primera idea que se me ocurre para una canción ha de ser fuerte, impactante. Luego intento que la letra no tenga un sabor muy claro. Ha de incorporar matices o detalles inquietantes”. ¿Qué idea prevalece en Mi patria en mis gayumbos?

Estaba lo de Fernando León y el estribillo, -una selección de mi ropa interior-; son dos cosas sueltas. Por un lado, habla de que yo estoy en un momento personal horrible en el que Fernando León podría hacer una película sobre mi vida, -estoy exagerando-, porque esté en el paro, y el estribillo habla del país, de ser español. Es un fistro de canción.

Aceras Anchas es un tema hermosísimo, ¿te sientes incómodo con una canción no cómica?

No, no, no. Estoy comodísimo. Me gusta la canción y me parece muy bonita. A mi chica le gusta mucho también. A la gente le gusta o le disgusta porque el tono del disco no es ése: es un oasis y la gente no puede decir que estoy de coña. Ni siquiera me parece la mejor canción del disco.

¿Cuál es la que más te gusta?

Me parecen mejores Imbécil Internacional, Mi patria en mis gayumbos, Mi pequeño pene y yo. Si se quemara el disco, Aceras Anchas no es lo último que ardería. Soy bastante crítico, también.

¿Qué diferencia más llamativa hay entre Los Punsetes y tu proyecto en solitario? ¿Dejas lo más fuerte para Anntona?

No, Los Punsetes tienen cosas muy fuertes y sus letras nos representan a todos, aunque no las suscribamos al 100%. En las canciones de Anntona no se sentirían representados porque son o demasiado cómicas o demasiado personales.

Cuentas mucho de tu vida en tus temas.

¡Claro! Yo creo que bastante. La gente que me conoce se identifica en muchas cosas.

¿De dónde surge lo de utilizar a Papaya para el directo de “Internacional”?

A través de Sebastián, que produce a Papaya, y yo conocía a Yanara de antes. Además Miguel toca el bajo ocasionalmente en Los Punsetes. En el mundo del indie, las corrientes subterráneas son un horror. Al final, conoces a una cantidad absurda de gente que hace música. Una ardilla podría ir de grupo en grupo indie sin tocar el suelo desde Madrid hasta Galicia. Es una escena muy pequeñita y los guays somos cuatro.

¿Siempre tocabas solo en tus conciertos?

No siempre. Han venido amigos a tocar, a cantar, pero básicamente la cosa era yo sólo: cantautor pero con bases. Esto va a ser un directo más competente. Algunos donde he estado yo sólo han estado guay. Si superas el shock, tanto el público como yo, está genial. Se crea una empatía: “ese puto desgraciado ahí…¡venga!, ánimo, muchacho”. Al final mola, si lo haces corto.

¿Cómo fue tu experiencia con Birra y Perdiz?

Muy bien. De hecho, Anntona existe porque me quisieron sacar un disco. Mis dos grupos favoritos siguen siendo Espanto y Kokoshca, lo cual dice mucho bueno de la discográfica. Era muy guay y muy divertido. Iñaki (Kokoshca) quiere hacer un documental y todo.

Justo antes del lanzamiento de “Internacional”, ¿es cierto que te rondaba la idea de dejar la música?

Llevaba 6 años sin sacar disco. Me hice un lío técnicamente con el disco anterior y no estaba muy centrado para componer. Al final, los que nos dedicamos a esto en nuestro tiempo libre, estamos al borde de la extinción. La gente dedica su tiempo libre a cosas normales. Anntona es un proyecto en riesgo de extinción constante.

Además de Barcelona y Madrid, ¿tienes más fechas en directo?

Iremos a Valencia, A Donosti y espero que en el verano tengamos saraos varios.

Para terminar, ¿se sabe algo de la chica que Mató al Fary?

No, pero espero que aparezca: “Soy yo, cabrón”. Fue la hostia cuando llegó a clase y dijo que había matado el Fary. Hacía de yonki con unos cuántos, le disparaban y se iban. Era figuración especial, ni actores siquiera. Si aparece eso significa que el disco ha triunfado.

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