Entrevista a Daughters

Pudimos hablar con Alexis Marshall antes de su directos en el AMFest

Everything he has is within him
His shoes come up from off his feet
The shadow haunts him for several yards
The ghosts of what he was, desperate to keep up until gone (…)
To know, to see for himself
If there is an ocean beyond the waves, beyond the waves

Daughters. Ocean Song. You Won’t Get What You Want (2018)

Ver a Daughters y especialmente a Alexis Marshall en directo es un viaje intenso con un personaje volátil. Es imposible no pensar en él como ese artista salvaje, sin límites. Sin embargo, la intensidad de su arte se puede verter en su innegable honestidad y vulnerabilidad. Fuí testigo del crecimiento de este llamado «animal grotesco» horas antes de su show en AmFest en Barcelona. El que lee a Raymond Carver y Cormac McCarthy. Ese que no soporta la indiferencia y que usa la ficción para escapar de la abrumadora realidad.

¿Cuál es tu estado mental en este momento y cómo es vuestra relación como banda? Porque estáis de nuevo en el mismo lugar: de gira y pasando mucho tiempo juntos.

Sí, incluso mucho más que antes. Aunque es diferente. Antes había más tensión y no teníamos a tanta gente prestando atención a lo que hacíamos. Es más como un trabajo. Hay más responsabilidades. Estamos pensando en el futuro y no solo tocando por tocar. En aquel entonces no importaba. La responsabilidad se siente diferente ahora, pero no de una forma adulta-aburrida.

Sin embargo, creo que todavía hay muchas dificultades en el grupo. Aunque, personalmente, creo que eso nos ayuda de alguna manera. Pero es como cualquier relación. A veces es muy difícil y a veces va bien. Hemos estado tocando constantemente este año. Así que definitivamente nos estamos cansando el uno del otro. Estamos agotados. Pero, al mismo tiempo, lo entendemos y estamos felices de hacerlo.

La producción del nuevo álbum (You Won’t Get What You Want) fue de alguna manera diferente. ¿Significa esto que vuestra relación como banda está evolucionando? ¿Es realmente vuestro mejor disco? Al menos, eso has comentado sobre Ocean Song.

¿He dicho eso? (Risas) Creo que sí. Al menos, para mí, es mi mejor trabajo. Tiene la voz que siempre he buscado. Fue un desafío lograr escribir un álbum y que todos contribuyeran de manera consistente. No es como sentarse juntos, componer algo y ver qué sucede. Afortunadamente, pudimos trabajar muy bien juntos y obtener lo mejor de una situación difícil. Los fines justifican los medios, y todos estamos contentos con el resultado.

¿Por qué?

No quiero usar la palabra “madurez” porque suena realmente estúpido. Me enojaría conmigo mismo por decirlo si lo estuviera leyendo en mis 20s. Pero es eso. Creo que hay madurez en la forma en la que estamos armando las cosas, tocando música. Nos preocupa cómo se presenta, y somos conscientes de eso. Hay consideración para con el oyente. Es maravilloso.

Has dicho que tu performance responde a estar aburrido y querer convertirte en un «animal grotesco» ¿Estás experimentando la audiencia y el show en directo de manera diferente?

(Risas) Todo cambia. Deberíamos cambiar como personas. Creo que somos diferentes a algunas bandas que solo tocan música y se divierten haciéndolo. Invertimos más de nosotros en lo que hacemos. Eso no significa que tenga más valor. Es solo un enfoque diferente. Quienes somos se refleja en lo que estamos haciendo artísticamente. Hay más intensidad porque lo abarca todo. Antes era un espectáculo de monstruos. Ahora, la gente nos ve en directo y responde a la música de manera más personal. Eso es genial. No quisiera hacerlo de otra manera.

Hablemos sobre tu proceso de composición para este álbum.

Cuando escribo para la banda, no pongo demasiado de mí mismo, porque lo veo como una representación del grupo. Ciertamente, no quiero poner palabras en la boca de otra persona. Por eso me abstengo de hablar de política. Lo que estoy escribiendo es un reflejo de lo que me apasiona en el momento: old Americana, la búsqueda del yo, la soledad, el descontento, etc.

Intentas crear una narrativa específica, contar una historia. ¿Quiénes son tus escritores favoritos?

Tengo muchos libros, especialmente poesía, porque es fácil volver a ella. Sobre todo cuando estamos en el bus y vamos hablando entre nosotros. Leo mucho. Me gusta Raymond Carver, Cormac McCarthy, la poesía de Robert Pinsky.

¿Siempre has leído ficción?

Hace un par de años me metí realmente en política. Recuerdo que mi esposa me pidió que dejara de ordenar todos esos libros. Recientemente nos mudamos, y saqué una caja de todos los libros que no he leído. ¡Madre mía! (Risas) Ahora que tengo hijos estoy más interesado en ver y leer noticias. Así que es bueno volver a la ficción y poder escribir. Es bueno tener un descanso de toda la locura. Es abrumador.

La banda ha sido etiquetada en muchos géneros. Ahora, el consenso es «ruido.” Refiriéndonos a John Cage y sus teorías. ¿Es el silencio lo opuesto al ruido?

No sé si todo es como el yin y el yang. No creo que tenga que haber un opuesto para todo. Creo que hay algo rítmico en todas partes, a cada momento. La base del sonido es el silencio. Es como un lienzo en blanco que se supone es el opuesto de la pintura acabada. Es una sensación de todo, y de cómo llenamos los espacios.

¿Te sientes más cómodo tocando frente a tus fanáticos de siempre o no tienes preferencia en ese sentido?

Siempre obtenemos buenas reacciones en festivales de metal, por ejemplo. Y si ese es el lugar al que tienes que ir para encontrar gente, genial. Quiero decir, no somos una banda de metal. Prosperamos en esos lugares, pero hay otras personas que están dispuestas a vernos. Hemos logrado hacer eso. Ahora nos encontramos en una posición en la que podemos tocar en cualquier sitio para cualquier persona, y habrá algo que resuene con la gente.

¿Y cómo es la reacción de tus fanáticos más fieles?

Recientemente nos llamaron posers en París, lo que me parece realmente divertido. Siempre he dicho que no quiero indiferencia. Si las personas se toman el tiempo para amarnos u odiarnos, tenemos una oportunidad. Las personas que nos odian vendrán eventualmente. Siempre hemos hecho un buen trabajo ofendiendo o entreteniendo a la gente. Si la gente te odia, al menos, están enfocados en eso. Si no estamos generando un impacto en alguien, deberíamos buscar algo más que hacer.

¿Es por eso que habéis elegido el título: You Won’t Get What You Want (No obtendrás lo que quieres)?

Fue como un recordatorio para nosotros mismos. No necesitamos presionarnos, ni llevar un peso extra en nuestros hombros. Nunca nos ha interesado complacer a las personas. También fue un recordatorio para aquellos que esperan algo que no haremos.

¿Cuál es tu mayor miedo?

Si algo le llegara a pasar a mis hijos.

¿Cuál es tu idea de felicidad en este momento?

Desearía tener a mis hijos conmigo.

¿Significa que tus prioridades y objetivos han cambiado?

Mmm, sí. Lo siento. No he visto a mis hijos en mucho tiempo. No quiero hablar de ello. (Alexis se aparta, mira hacia otro lado y sus ojos se nublan).

Le pregunto si quiere que paremos, pero prefiere continuar.

¿Cuando vuelves a casa?

Terminamos la gira el 2 de noviembre. Algunos de nosotros volaremos a casa, mientras que otros se quedarán por unos días. Tenemos dos o tres semanas de descanso, y luego comenzamos una gira por los Estados Unidos con HEALTH, Protomartyr y otros.

¿Tendremos álbum nuevo en un futuro cercano?

Puede ser que tengamos algo listo para mediados del 2020. El calendario ha estado muy ajustado este año. Tenemos una gran cantidad de material sobre el que necesitamos sentarnos para armar todo. Con suerte, eso es lo que haremos.

Es el momento de finalizar, así que aprieto el “stop” del grabador y agradezco a Alexis su tiempo. Los organizadores nos muestran la salida. Él sale primero. Steven (el fotógrafo) y yo le seguimos. A pocos pasos, hay una mesa donde el resto de integrantes está cenando. Alexis se para frente a ellos y les dice: “Esta mujer me ha hecho llorar”, señalándome. Los miro, sonrío y me despido. Mientras salgo, siento que me llevo sus miradas clavadas en la espalda. Este Alexis no se parece en nada al que veré, horas más tarde, mordiendo el cable y golpeándose en la cabeza con el micrófono. Al fin y al cabo, este “animal grotesco” es tan solo un ser humano al igual que nosotros.