En la hierba alta

Horror vegetal

El canadiense Vincenzo Natali recupera el misterio y la claustrofobia de la que quizás sigue siendo su obra más conocida, Cube (1997), en En la hierba alta, adaptación para Netflix, nada menos que de una novela corta de Stephen King y de su hijo Joe Hill. Debo decir que me sigue resultando asombrosa la capacidad de King para idear premisas atractivas, sencillas, originales y aterradoras. Aquí, los protagonistas se encuentran atrapados por una misteriosa razón en un campo de hierba. Con un planteamiento tan simple, es una suerte tener detrás de la cámara a Natali, al que los aficionados al fantástico conocemos de sobra –Splice (2009)- y que consigue una atmósfera sobrenatural, inquietante y sugerente, fijándose sobre todo en el horror de la propia naturaleza y su despiadado ciclo vital. En definitiva, el miedo a la muerte que oculta cualquier historia de terror.

Protagonizan actores poco conocidos como Laysla de OliveraAvery WhittedHarrison Gilbertson, apoyados por un veterano del cine de horror como Patrick Wilson. Estamos ante una historia de género compacta, bien llevada por director y actores, con una base literaria que vuelve a presentar los temas recurrentes de King: una historia ubicada en la América profunda, lo macabro que puede ser el inocente mundo infantil (Will Buie Jr.), cierta crueldad propia del autor de Misery (1990), una concepción de lo fantástico anclada en lo cotidiano, en lo que nos podría pasar a cualquiera de nosotros -el uso siniestro de una canción pop como The Midnight Special de Creedence Clearwater Revival-, ciertos apuntes religiosos y sobre todo la certeza de que los verdaderos monstruos, los que son realmente terroríficos, se esconden en nuestros corazones humanos. Hay que añadir también sugerentes apuntes al horror cósmico de H.P. Lovecraft, que suele aparecer en el trasfondo de algunas obras de King -sin ir más lejos, la popular It-. 

Con un clímax de terror puro, irracional, y un desenlace paradójico, En la hierba alta, film que inaugurara el festival de Sitges en 2019, es una opción recomendable para los fans del género.