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Young Galaxy, “Ultramarine” (Paper Bag Records, 2013)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Resulta curioso comprobar el cambio de rumbo que han tomado los canadienses Young Galaxy en los últimos años. La banda de Montreal empezó su carrera siendo una más de la corriente dream-pop e indie-rock de su país, y en apenas un lustro se han convertido en un grupo de synth-pop capaz de hacer hits para reventar la pista de baile. No hace falta decir que el cambio les ha sentado de maravilla. Ahora, por lo menos, destacan en algo, cosa que no pasaba con sus primeros trabajos.

Ultramarine” es un disco para bailar. Aunque contenga unas cuantas baladas que quizá beben en exceso de los ochenta, la línea del disco es la pista de baile de esa década. El primer tema ya es toda una declaración de intenciones en ese sentido. Pretty Boy es uno de los hits de este año, gracias a su toque New Order y al remix de Peaking Lights, que ha dado la vuelta al mundo. Da igual que hayan calcado de principio a fin un tema de la Yellow Magic Orchesta, porque la canción funciona de maravilla. Pasa lo mismo con Fall For You, en la que se valen del reggae y los ritmos más afro para crear un tema delicioso, que, en un mundo perfecto, sería la canción del próximo verano.

New Summer y Hard To Tell forman parte de las baladas que comentaba antes y destacan sobre el resto de cortes de este palo (In Fire y Sleepwalk With Me son excesivamente sosas). Aunque se han pasado con el toque pomposo y excesivamente 80s, tienen algo: un teclado interesante que entra de repente, un estribillo emocionante, o un ritmo electrónico sensual. Además, se podría decir que en Hard To Tell cogen lo mejor de aquella época en la que hacían dream-pop, pero lo adaptan de maravilla a su nueva condición de banda pop con estribillos dulces.

Pero dejemos de lado los temas más tranquilos y vayamos a lo importante: los hits bailables. Que el disco lo grabaran en Suecia ha hecho que, en muchos casos, se contagiaran de la escena pop de allí. Así, nos entregan canciones que podrían pertenecer a cualquier grupo del sello Labrador. Es el caso de la muy pegadiza What We Want, con unos coros que casi parecen sacados de un tema de ABBA –pensándolo bien, podrían ser la gran influencia de este trabajo–. O el de esa mezcla de disco y house (el piano les delata) que es Out The Gate Backwards. Pero donde más demuestran que lo que quieren es hacernos bailar (junto con Pretty Boy, claro) es en Privileged Poor, que, casualmente, es el otro gran tema del disco. De hecho, es una canción que está pidiendo a gritos un remix.

Young Galaxy han sacado un disco a la altura de las expectativas creadas por el single y, si no fuera por alguno de los temas más lentos –bueno, y por ese rollo Florence que les ha dado en la muy floja Fever–, estaríamos ante uno de los discos con más salero del año. Con todo, es un trabajo que merece mucho la pena y que tiene más de media docena de canciones notables (y un par excelentes). Y eso ya es algo.

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