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VV.AA., XL Recordings: Pay close attention (XL 2014)

Autor: | @sergiomiro

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Llevaré tu cerebro a una nueva dimensión, presta mucha atención”. Las palabras originales venían de Ultramagnetic MC´s, pero fue el sampleo utilizado por The Prodigy en la canción Out of space lo que convirtió la frase en consigna para miles de ravers y en lema oficioso a seguir por Richard Russell para su compañía de discos, XL Recordings.

No es de extrañar que esa canción y The Prodigy (quienes también aparecen con la apabullante Firestarter) tengan un papel protagonista en este disco doble con que Russell celebra los 25 años del sello.

Lo de “Pay close attention” funciona de dos maneras: no solo se le sugiere al oyente que esta música tiene altos poderes a poco que se le preste atención, sino que han sido las orejas y el instinto privilegiados de Russell los que le han servido convertir a XL en el icono musical que es hoy en día.

XL se fundó con miras a la pista de baile, y en pocos años fueron definiendo muchos de los sonidos que salían desde Inglaterra para ser imitados en el resto del mundo. Russell no resta importancia a esos comienzos y dedica el primero de los CDs de esta colección a recorrer el trabajo más influyente de sus DJs, desde SL2 hasta la reciente mezcla de Jamie XX, All under one roof raving.

Entre los mayores logros de este CD1, podemos distinguir a unos Basement Jaxx principiantes; a un Dizzee Rascal que consiguió que el Grime británico mirase a la cara al Hip Hop norteamericano, o a unos Various Production que hicieron el que sigo considerando el disco de dubstep más hermoso.

El CD2 es el popero, dicho sea en la palabra más amplia del término. En el catálogo de XL militan algunos de los nombres claves para entender el pop contemporáneo. Desde The White Stripes (Jack White ha seguido desarrollando su exitosa carrera en solitario en el sello, aunque aquí no quede reflejado), hasta los ya seminales The XX, pasando por Devendra Banhart, M.I.A., o Vampire Wekend. No es de extrañar que los mismísimos Radioead acudieran a XL cuando quisieron salir del contrato con Parlophone (es más, la onda electrónica de los de Thom Yorke parece directamente influenciada por muchos de los temas incluidos en el CD1).

Igualmente destacable es la labor de Russell para actualizar algunas figuras olvidadas de la música negra como Gil-Scott Heron y Bobby Womack, quienes curiosamente pusieron un maravilloso punto final a su carrera con sendos maravillosos discos producidos por Russell (con la ayuda de Jamie XX y Damon Albarn, respectivamente).

La fiesta se cierra con la baza más comercial del sello: Adele y su Rolling in the deep, un corte de uno de los discos más vendedores de todos los tiempos. El “caso Adele” demuestra que desde un sello pequeño que de verdad mime su producto y que sepa colocarse en el sitio adecuado en el momento adecuado se puede conquistar un mundo cada vez más reacio a “prestar mucha atención”.

 

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