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VV.AA., Temporary. Selections from Dunedin’s Pop Underground 2011-2014, (Fishrider Records, 2014)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

Temporary

Tras el especial que le dedicaramos, allá por el mes de mayo, hoy regresamos a Dunedin, la ciudad indiepop de Nueva Zelanda, para reseñar este Temporary. Selections from Dunedin’s Pop Underground 2011-2014 recopilatorio orquestado por Fishrider Records que reúne a 13 de las más bandas más representativas de ese oasis musical situado en nuestras antípodas. Además, la compilación se presenta, tanto en vinilo como en CD, acompañado de un magazine que incluye escritos y materiales varios sobre cada una de las bandas.

El recopilatorio lo abre Mavis Gary con la sinuosa Dim The Droog, un notable tema indiepop con genuino aroma neozelandés, jangle pop con juego de voces masculino-femenino repleto de recovecos oscuros y misteriosos. En cambio Death & The Maiden -¿no os suena el nombre a The Verlaines?- se pasan a la electrónica en la interesante Flowers For The Blind. Voz robótica y frío ritmo patronímico sintetizado para una canción que deja una lograda sensación de inquietud y desasosiego.

Mucho más alegre y ligera es All Over The World a cargo de The Prophet Hens, devolviéndonos al espíritu Flying Nun a lomos de unos festivos y ondulantes teclados sobre los que canta la adorable Penelope Esplin. Tres minutos luminosos, en los que es imposible no canturrear su final. Más orientado hacia el indie-rock, pero también muy reconocible, es la siguiente pieza, Dead Aware, a cargo de Males y sus espídicas guitarras. Acelerador, pausa, acelerador, pausa, acelerador. No inventan nada, pero bordan el tema.

Descolocando al oyente y propinándole una descarga de 300 voltios a Temporary llega Mr Biscuits con My Plums Are Ripe, punk agresivo con amenazadores acordes de guitarra que explotan en un estribillo que es puro hardcore. Mucho más convencional, pero poco destacable, es Supermarket de Opposite Sex. Aparte del mordaz comentario sobre el consumismo que ofrece su letra poco hay que rascar en la canción más floja del recopilatorio.

Recuperando el brío y cerrando la Cara A de Temporary tenemos a Strange Harvest con Amnesia. Una sugerente voz femenina va desgranando mientras infinidad de zumbidos y sonidos van percutiendo la canción, volviendo a dejar esa sensación lóbrega y perturbadora que ya hemos señalado anteriormente Y para abrir la Cara B, el momento más hermoso de Temporary, de la mano de The Shifting Sands y su All The Stars. Delicada y preciosista, con una sublime sección de cuerdas elevando la canción a cotas mayores, su impecable regusto clásico rezuma melancolía en su apartado vocal. Estamos ante una pieza simplemente memorable.

Del pop en mayúsculas… ¿al pop sumergido? Y es que los jovencísimos Astro Children parece que hubieran compuesto Gaze en el fondo del Océano Pacífico, con los instrumentos anegados de agua y la dulcísima voz de Millie Lovelock asemejándose a los cánticos de una sirena que intenta atraer a los incautos. Curiosísima. También muy pop, con ese característico punto retorcido del pop oceánico es lo que ofrecen Kane Strang en la muy destacable Winded. Voces que suenan añejas y que, cuando aparece la voz femenina sonarían a años sesenta y costa a oeste californiana… sino fuera por la permanente sensación intimidante y de canción en tensión.

Volvemos al supermercado con Bad Sav y Buy Something New, pero ahora en un tema con inequívocos ecos post-punk que recrean a la perfección la sensación opresiva que la letra quiere evocar, como un mantra anti-consumista. Nada que ver con la psicodelia más narcótica que asoma al final del disco con Scattered Brains of the Lovely Union -toma nombrecito- y Party To Your Om. Guitarras que repican, trompetas distantes, un cantante que parece umm… digamos indispuesto pero con ligeros arrebatos de furia. Pop del día -o días- después de la fiesta.

Tras la última rareza, el cierre de la compilación corre a cargo de nuestros queridos Trick Mammoth con Home Video, una hermosa aunque quizá demasiado convencional canción acústica donde Adrian Ng lleva las riendas a nivel vocal, acompañada por los coros de Millie Lovelock. Un final poco impactante que, sin embargo, no menoscaba una compilación más que notable. El indiepop, en sus formas más variadas, ¡está muy vivo en Dunedin!

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