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Varios Artistas, Mongolia Mix Volumen 3 (Universal 2015)

Autor: | @sergiomiro

Mongolia_mix_vol_3

La revista satírica Mongolia ha osado de todo, dentro y fuera de sus viñetas. Después de asaltar los escenarios con Mongolia, el musical (fraudulento título donde los haya, “para que venga más gente y para poner las entradas más caras”), se han animado a entrar en el mercado discográfico con este desquiciado Libro-Disco.

No se pregunten dónde están los Volúmenes 1 y 2, porque, o no existen, o fueron un éxito desmedido y autocombustible (la gente los tiraba nada más escucharlos) en la época de recopilatorios como Bolero Mix y Máquina Total. Ustedes crean lo que prefieran creer, o lo que les parezca más divertido.

Pero el Volumen 3 sí que es real, y es una divertida rareza en el mercado actual; un capricho que se han permitido los creadores de la revista –melómanos certificados- con la complicidad de Universal, y a sabiendas de que cuentan con un amplísimo grupo de seguidores que mirarán con buenos ojos cualquier producto imbuido en el espíritu de la publicación.

La mezcla de estilos no hay por donde cogerla, al menos dentro de un cierto orden de etiquetado estilístico, pero al mismo tiempo desprende una pasión desprejuiciada por la música y un gusto bastante más exquisito de lo que el carácter bruto de Mongolia podría dar a pensar.

Por supuesto que no faltan personajes y canciones más obviamente ligados al universo de la revista. Abrir con Revuelta juvenil en Mongolia de Ilegales casi parecía obligado, e igual de lógicas parecen las inclusiones de Siniestro Total (Chico de ayer), o de Hipersexualidad a cargo de Virginia Rodrigo (canción y artista que conforman la parte verdaderamente musical de Mongolia, el musical).

Más sorprendentes y meritorias son las apariciones de gurús como Paul McCartney (Coming up), Elvis Costello (Welcome to the working week), The Beach Boys (Heroes and Villains), Franco Battiato (Inneres auge), Blondie (Kung Fu Girls), The Flying Burrito Brothers (Lazy days), Sonic Youth (Youth against racism), o Antonio Carlos Jobim (Águas de março), entre muchos otros.

Aunque, sin duda, el mayor acierto es haber “invitado” a Monty Python a cerrar la fiesta con la canción Every sperm is sacred, cuya letra podría perfectamente hacer las veces de viñeta musical en la propia Mongolia.

Aparte del festín potaje musical, el aliciente está en el libro, gobernado por 21 retratos realizados por Dario Adanti de cada uno de los artistas incluidos (un merecido premio al atrevimiento de éstos o de sus editoriales), y salpimentado con viñetas o comentarios de sátira pública, solo que dejando por esta vez la política para centrarse en los mundillos musicales (desde un impagable traductor simultáneo de los tuits de Calamaro, hasta una entrevista exclusiva al bajista de cumbia paraguayo que sustituyó al fallecido Paul McCartney hace cuatro décadas).

 

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