Publicidad

Two Door Cinema Club ““Beacon”” (Kitsuné 2012)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

twodoorbeacon

Pocas sorpresas en el segundo disco del trío irlandés Two Door Cinema Club, que sigue la senda de su exitoso debut Tourist History, aunque quizás sea algo más complicado encontrarle hits comparables a esos I Can’t Talk y What You Know. Pero bueno, eso ya lo decidirán los anuncios de la tele de la recién estrenada temporada primavera-verano ¿no creen?


Beacon enseña la mayoría de sus cartas en su primera mitad. Next Year, Handshake, Wake Up, son un buen triunvirato de indie rock diseñado para poner a todos los hipsters a danzar. Nada nuevo bajo el sol, pero efectivo, adictivo y lleno de energía. Sun pone algo más de “carne en el asador”, con esas guitarras que dibujan la melodía y el ritmo sincopado que sustituye a sus espídicos estribillos marca de la casa. Le sigue el pelotazo que es Someday, con ese riff anunciando máxima urgencia y el infalible estallido trotón. ¿Previsible? Sin duda, pero su pegada y convicción en la ejecución también son innegables. El subidón amaga con desvanecerse pero no, aguarda presto a rescatar Sleep Alone de ser el primer atisbo de plagio a Death Cab for Cutie del disco, y nos ofrece otro estribillo facturado para los grandes estadios...Eso sí, hay que vigilar los finales estilo Coldplay. El “buenrollismo” tiene un límite. Desafortunadamente, la segunda mitad del álbum palidece comparada con la primera. The World Is Watching (With Valentina) suena más bien a Keane -uggh- coqueteando con la pista de baile, y lo único destacable es la incorporación de una voz femenina y unos arreglos más sofisticados. Con Settle entramos definitivamente en la fase Death Cab for Cutie. El flirteo es evidente tanto en este tema como en Spring, pero gracias a sus riffs y ritmos tropicalistas y sus poderosos estribillos, donde los irlandeses concentran todo su potencial, salvan la papeleta. Pyramid es más juguetona e intrincada, con sus diversos cambios de ritmo presagiando una explosión que pese a que nunca acaba de llegar, si muestra que Two Door Cinema Club tienen un camino a explorar (si quieren, claro). Alguien podría decir que la senda más aventurera se repite con el tema que da título y cierra el disco, Beacon... pero el problema es que el tema es una fotocopia, ahora sí demasiado descarada, de las canciones de Ben Gibbard y compañía. Irregular trabajo que eso sí, cuenta con varios temas que a buen seguro dejarán satisfechos a propios y extraños.  
To Top