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Tindersticks, Across six leap years (City Slang 2013)

Autor: | @sergiomiro

tindesticks2013

Los artistas son seres peculiares. Cuanto antes asumamos eso, mejor. No escuchan las cosas de la misma manera que nosotros, y mucho menos si se trata de las piezas que ellos mismos han creado.

En una reciente entrevista concedida a Uncut, Joni Mitchell confesaba que le costaba mucho escuchar sus viejos discos, porque en vez de disfrutarlos, lo único que podía hacer era contabilizar errores, o fustigarse por la cantidad de cosas que cambiaría ahora si tuviera la ocasión de hacerlo. ¡Y estamos hablando de trabajos que forman parte del canon de la música popular, y que la mayor parte de nosotros, meros mortales, no osaríamos alterar en una sola de sus notas!

Si recibimos el último lanzamiento de Tindersticks con eso en mente, podremos entender mejor lo que llevo a Stuart Staples a regrabar una pequeña selección de temas de su vieja discografía (no necesariamente los más “populares”). Desde que reformó a la banda con nuevos componentes en 2006, Staples ha luchado contra el eco de los logros de su vieja formación, preocupándose de señalar en todo momento que, para él, la presente encarnación de Tindersticks era la mejor posible. Ahora le ha llegado la ocasión de demostrar de lo que es capaz al recrear las piezas incluidas en el disco que ahora nos ocupa.

Para nuestras orejas, casi nada cambia, y esa es la circunstancia que más se le echa en cara por parte de los que aprendieron a amar a Tindersticks desde sus comienzos, ahora molestos porque creen que el disco en poco o nada justifica su existencia frente a las grabaciones originales.

Es cierto que la mayor parte de los arreglos se conservan intactos (lo cual nos indica lo minuciosamente estudiadas que están cada una de las canciones de la banda), y que los cambios se limitan a una ligera limpieza de sonido y a una mayor confianza de Staples como intérprete, así como a cuerdas y metales que de vez en cuando se intercambian sus roles.

Pero era un capricho de Staples, y si alguien tiene derecho a permitírselo es él; y se me ocurren muchas cosas peores que disfrutar de una retrospectiva personal y regrabada de la primera etapa de Tindersticks. Además la selección incluye dos temas de su primer disco en solitario (publicado discretamente en 2005) en los que sí que se nota la aportación en formato “cinemascope” de la banda.

 

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