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The XX “Coexist” (Young Turks / Popstock! 2012)

Autor: | @indienauta

thexxcoexist

El debut homónimo de The XX (2009) llegó tan formado, tan seguro de sí mismo, tan misteriosamente maduro, tan homogéneo, tan… tan poco disco de debut, que resultaba todo un desafío imaginar cómo iban a darle continuidad. Por si el desafío artístico no fuera suficiente presión, ahí estaba la crítica y el público, cuya hiperbólica elevación de la banda a las alturas tenía el peligro de dejar tan solo hueco para la decepción (y para los cuchillos en la espalda) a poco que el segundo disco no resultase satisfactorio.


De momento, podemos asegurar que The XX han salvado su segunda prueba de fuego. A pesar de las voces aisladas que lo tildan de aburrido, Coexist es un disco tan meritorio –o más- que el anterior. Sí que sorprende que una banda que nunca fue la alegría de la huerta, haya ralentizado aún más el pulso en una colección de canciones que rara vez eleva el tono de voz o se deja llevar por el ritmo (tan solo en la contagiosa Fiction y en las segundas mitades de Tides y de Swept Away podemos volver a comprobar la buena mano de Jamie XX para programar baterías que induzcan al baile sin sacar a la banda de las casillas del indie).

Esa desnudez que tanto era de alabar en el primer disco aquí se exagera aún más (tal vez la marcha de la guitarrista Baria Qureshi haya tenido que ver, aunque más bien parece fruto de largas horas dedicadas a quitar grasa sobrante hasta reducir cada canción a su más pura esencia). No hay miedo a que las ondas sonoras estén ocupadas únicamente por una de esas guitarras con reverb eterna que ya son marca de la casa, o por una voz lánguida sin instrumento al que agarrarse (por cierto, que en el apartado vocal Romy Madley Croft y Oliver Sim siguen dando nuevo significado a las alternancias chico-chica, convirtiéndose respectivamente en la versión femenina y masculina de un mismo sentimiento). La norma general parece ser que si entra un instrumento, otro tiene que dejar de sonar. Todo forma parte de una especie de horror vacui inverso que convierte a The XX en la receta perfecta para desintoxicarse de la doctrina pomposa de otras bandas de actualidad como Muse o The Killers.

Eso significa que cada vez será más difícil que los coordinadores musicales de productoras audiovisuales echen mano de alguno de los cortes de Coexist para sus anuncios y documentales (recordemos que en España se llegó a dar el caso de que dos canales rivales usaron la instrumental Intro para sus promos de informativos); pero también significa que The XX han sido capaces de refinar un sonido que casi parece que invitaron ellos, y que siguen siendo de las pocas bandas en panorama del rock guitarrero británico (aunque a veces cueste incluirlos en esa categoría) que parecen haber marcado una senda original y a la vez en perfecta sintonía con los tiempos.

 

 

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