Publicidad

The Voidz, “Virtue” (RCA, 2018)

Autor:  | Google+ | @curtillo

The Voidz son la vía de escape de Julian Casablancas; esa banda con la que puede hacer lo que le da la gana, y donde no tiene la presión que puede tener con un disco de The Strokes. Lo malo es que, estos proyectos paralelos que alivian al artista, muchas veces son un suplicio para el seguidor del mismo. Una buena prueba de esto fue su olvidable álbum de debut, el cual puso al descubierto lo poco interesante que era este proyecto. Ahora, cuatro años después, lo intentan de nuevo con un segundo trabajo en el que están más centrados y en el que hay unos cuantos aciertos. Pero solo unos cuantos, que tampoco estamos ante un gran disco.

Lo primero que tira para atrás de “Virtue” es su duración. 15 canciones y casi una hora de su música es algo difícil de asimilar de buenas a primeras, pero sí es cierto que ahora estamos ante temas más cortos, y las locuras de largo minutaje brillan por su ausencia. Ese es uno de los aciertos de este segundo trabajo, el otro es su sonido que, en algunas ocasiones, es mucho más pop y asimilable que el de su álbum de debut. De hecho, temas como ‘Leave It My Dreams’, ‘Permanent High School’ o ‘My Friend The Walls’, no están lejos de lo que encontramos en los últimos discos de The Strokes y son bastante majas. Incluso, esa ‘ALieNNatioN’ tan psicodélica y electrónica, tiene su punto.

El gran problema que tienen The Voidz es que no saben encajar bien su collage sonoro. Por un lado, consiguen sacar sonidos de lo más interesantes, pero su afán por hacer algo diferente les pierde. Solo así se explica una canción como ‘QYURRUYS’, que cuenta con un potente ritmo electrónico muy chulo, pero que termina siendo estropeada por un autotune de lo más exagerado. Al igual que el exceso de macarrismo termina estropeando ‘Pyramid of Bones’, y la manía de ensuciar al máximo un buen estribillo y una buena melodía hacen lo propio con ‘One of the Ones’ y ‘All Wordz Are Made Up’. Y luego ya tenemos canciones como ‘Black Hole’ y ‘We’re Where We Were’, que directamente no van a ningún lado.

El día que se quiten esa producción tan sucia y metálica y se olviden de afear sus canciones sin ningún tipo de razón, puede que saquen un gran disco. Pero claro, si hicieran eso se convertirían en una burda copia de The Strokes, y eso no lo quieren, ni ellos, ni nosotros.

Valoración: 6,4

To Top