Publicidad

The View, Ropewalk (Cooking Vinyl 2015)

Autor: | @sergiomiro

the_view_ropewalk

Kyle Falconer, cantante de The View, retrasó la salida de este disco porque le tocaba limpiarse con una rehabilitación de las de libro, el mismo tipo de arreglo por el que pasó su ídolo y espejo Pete Doherty. Parece que a la banda le ha llegado el momento de madurar. Les ha llevado cinco discos enfrentarse a ello, pero como la fama les llegó tan pronto conviene recordar que aún no llegan a ser treintañeros.

Ropewalk viene a ser el símbolo musical de que la fiesta no puede ser eterna. El encargado de poner firmes a los chicos en lo musical ha sido Albert “Strokes” Hammond Jr, quien ha hecho las veces de estricto productor, conformando un sonido bastante curioso: crujiente, seco, y crudo sin dejar de ser pop.

Justamente la voz de Kyle es usada como vertebración de estas canciones, alternándose entre la candidez melódica (necesaria para sostener los momentos más almibarados del disco como Marriage) y el grito rockero; esa voz muchas veces es multiplicada en armonía hasta generar auténticas corales de Doo-Woop (Talk about two), o al unísono para mantener algo del espíritu hooliganero de la banda (Cracks).

Los elaborados arreglos hacen que el grupo suene más como un responsable conjunto de músicos profesionales, que como los jovenzuelos punk-poperos que se supone que son. Habrá quien vea esto como un punto en contra más que como una ventaja, pero ciertamente es un signo de evolución en la hasta ahora atascada carrera de The View, y una ruptura definitiva del cordón umbilical de la influencia de The Libertines (si usamos el maravilloso disco de regreso de los de Doherty sirve de comparativa, podemos constatar que en este 2015 ambas bandas ya no tienen mucho en común).

Con todo lo positivo que se le puede sacar a Ropewalk, esta última versión de The View todavía genera muchas dudas y contradicciones, ya que muchos de los mejores pasajes se ven empañados por algún giro chirriante (el peor ejemplo podría ser el coro a lo Dinamita Pa´ Los Pollos que abre y cierra Voodoo Doll, una canción que por lo demás daría el pego como temazo Glam de los mejores Slade o de la ELO), o algún estribillo que de tan juvenil más bien parece propio de alguna de aquellas bandas de punk-pop inocuo que poblaban la MTV al comienzo del nuevo siglo. Están madurando, pero todavía les queda, y el reloj empieza a jugar en su contra.

 

To Top