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The Shins “Port of Morrow” (Columbia Records, 2012)

Autor: | @indienauta

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Suerte tenemos los seguidores de The Shins que haya llegado 2012. Sí, me declaro seguidor de esta banda de New Mexico y de esa voz de amplísimos matices que posee James Mercer. Soy admirador de esa virtud de la que pueden alardear muy pocos grupos, que es la de haber creado un sonido propio. Tras más de 60 años de rock, esto es algo muy loable. En 2001 lanzan "Oh! Inverted World", disco que empecé a admirar tras ver la fantástica película "Garden State" cuya banda sonora es tan bonita como el propio filme. Recibieron buenas críticas entonces y las han seguido recibiendo con los posteriores "Chutes too narrow" (hasta la fecha, para mí, su obra maestra) y "Wincing the Night Away", su álbum más exitoso. Todos ellos tienen grandes joyas, que viajan desde el intimismo más profundo hasta la alegría más melancólica, por muy paradójico que pueda sonar. Canciones siempre bañadas en melodías psicodélicas diferentes a todo lo que abunda en el género, que sin embargo en ningún momento cruzan lo límites de lo entendible y sin exageradas extravagancias. Para rematar este breve resumen de su historia, rescato del polvo una noticia que salió a la luz hace unos meses en la que se decía que Mercer había decidido sustituir a 2 de los integrantes de The Shins por "diferencias estéticas", hecho no exento de polémica que luego los protagonistas argumentaron que se trataba de cuestiones de sonido. Sea como sea, el resultado final de esta travesía les ha llevado a crear "Port of Morrow", que ha sido producido por Greg Kurstin, seguramente el responsable del cambio en el caminar de este nuevo trabajo.


Y es que es cierto que "Port of Morrow" suena diferente a sus predecesores, pero no es porque las canciones hayan cambiado mucho, sino porque se nota un tratamiento distinto de estudio. Suena más a años ochenta. Han ganado mucha presencia los sintetizadores, incluso las baterías parecen haber sido procesadas con efectos digitales y se ha dotado a todo el disco de una atmósfera marciana que parece que Mercer ha importado de su otro proyecto The Broken Bells. Desde que empieza la primera (y original) "The Rifle's Spiral" se aprecian estos cambios, y continuan en la poderosa "The Simple Song", quizás una de las mejores canciones del disco, donde revivimos la gloria compositiva de Mercer. Para que podáis entenderlo, en "It's only life" ahora hacen los teclados lo que antes habrían hecho guitarras. También hay sitio para esas clásicas canciones calmaditas, guitarra en mano y poco más, que aparecen en todos los discos de The Shins. Es el caso de "September", que se sumerje en un baño de coros reverberados y de sonidos de ambiente ya mencionados antes. Aunque hay que reconocer que esta canción no llega a la altura de hitazos como "New Slang" o "Young Pilgrims". Ese flirteo constante con la tecnología lleva a ciertos excesos sonoros que rozan lo hortera, sin caer gracias a que se sustentan en guitarras bien colocadas y en la siempre magnífica voz aguda de James Mercer, como ocurre en "Bait and Switch" y "No Way Down", que podrían haberse evitado. Pasados esos 2 baches, parece que vuelve la coherencia con "For a fool" y la beatleana "Fall of '82", que en el estribillo recuerda a muchas canciones del White Album (salvando las distancias). Y sin haber llegado en ningún momento a aburrir, el disco finaliza con "40 Mark Strasse", una de las piezas más interesantes, y la canción que da nombre al disco "Port of Morrow", un mar de psicodelia en el que soplan vientos de Portishead y años setenta.

"Port of Morrow" me genera una sensación contrariada. Esas características diferenciales de The Shins provocan que, para hacer un mal disco, deberían hacerlo muy mal. Y éste no es el caso. Pero es una banda con otros 3 discos en el mercado de muy alto nivel. Salvando 3 canciones, quizás 4, el resto es flojillo. Me da que han invertido más esfuerzos en la renovación del sonido que no en la calidad de las canciones. Y tenemos para criticar en ambos terrenos. Estoy totalmente a favor de la evolución de toda banda, y siempre he sido muy crítico con las que se limitan a repetir (todo tiene un límite). Pero es que The Shins han evolucionado a medias. Quizás cegados por el cambio de sonido no se han dado cuenta de que había canciones de un nivel muy por debajo de las que se salvan (y sin compararlas con discos anteriores). Y uno ve que el conjunto tiene baches y patinazos, amortiguados por 3 canciones brillantes. Que es arriesgado y con personalidad, no cabe duda. Pero no puedo tildarlo de gran disco.

Una pena, porque para sus conciertos la gente estará más expectante por las canciones de otros de sus discos, a excepción de "The Simple Song", y eso siempre hace mella en el ánimo de una banda. Se sentían cómodos en un nicho que era solamente suyo y han decidido salir a buscar nuevos espacios, con valor y fuerza, pero creo que aún andan intentando encontrar un hueco tan confortable como en el que estaban acostumbrándose a triunfar. Cuestión de tiempo, creo que "Port of Morrow" no es en ningún caso un error, pero seguro que darán un paso adelante y aprenderán a creer más en sí mismos y no tanto en un sonido y envoltorio. Ya se sabe que la belleza está en el interior.

 

 

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