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The Ruby Suns “Christopher” (Memphis Industries – Coop 2013)

Autor: | @sergiomiro

therubysuns

Ryan McPhun, talento unipersonal detrás de The Ruby Suns, podría ser como una de esas personas que al conocerlas nos fascinan por lo viajadas que están y por la cantidad de historietas que tienen para compartir. Una vez ya nos han contado por enésima vez su aventura en aquel viaje a la India o a África empezamos a exigirles que aporten cosas nuevas y que, simplemente, sean agradables de tener alrededor cuando no quede más pasado glamoroso al que agarrarse.


Todo esto viene a cuento porque da la sensación de que, habiendo llegado a su cuarto disco, McPhun (californiano de nacimiento, neozelandés de adopción, y viajero redomado) parece haber agotado todo el arco iris de sonidos y ritmos con el que nos conquistó en el notable Sea lion (2008). Poco queda ya de aquel divertido africanismo bailable, o de la ingeniosa manera con la que combinaba todo tipo de influencias en aras de crear pop del bueno. Christopher da la impresión de ser un disco simplemente correcto, creado desde la confianza de que una ausencia de canciones memorables puede ser suplida por el buen oficio adquirido con los años de experiencia y por el talento externo (produce, ni más ni menos que Chris Coady, hombre de moda en el pop alternativo gracias a sus trabajos para Beach House y Grizzly Bear. Ni que decir tiene que esa premisa rara vez funciona, y que, en consecuencia, el oyente se encontrará admirando sonidos aislado, o sonriendo ante algún estribillo que parece querernos llevar a algún sitio interesante, pero lo más probable es que a mitad del disco ya se encuentre pensando en la lista de la compra, y que al acabar le resulte bastante complicado enumerar momentos realmente emocionantes. Y eso que la cosa parece querer comenzar bien con Desert of pop, con su guiño velado a la rítmica de Pet Shop Boys y con una letra que es una carta de devoción declarada a la diva del pop Robyn. Por desgracia, eso que McPhun define en el estribillo del tema como “un vaso de agua en el desierto del pop” difícilmente se puede aplicar al resto del disco. Otra vez será; mientras tanto, casi mejor vuelvo a sacar de su estantería el último disco de Hot Chip, ahora que parece que uno de sus más serios competidores ha quedado fuera de juego.      
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