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The Chills, “Snow Bound” (Fire Records, 2018)

Autor:  | Google+ | @curtillo

The Chills fueron una de las bandas claves del Dunedin Sound, un movimiento que puso el pop independiente neozelandés en el punto de mira. Además, con bastante éxito comercial, ya que sus discos llegaban a los primeros puestos en las listas de ventas de su país. Pero su carrera duró poco tiempo. Afortunadamente, hace tres años, regresaron con “Silver Bullets”, un trabajo con el que rompían un silencio discográfico de 19 años, solo interrumpido por algún álbum en directo y otro de demos y directos publicado por Martin Phillips, su líder. Ahora confirman esa vuelta con “Snow Bound”, su sexto álbum, y la prueba definitiva de que están viviendo una segunda juventud esplendorosa.

Snow Bound” es un disco más directo que su predecesor, en el que los neozelandeses han ido al grano y se han dejado llevar por su instinto más pop. Para empezar, apenas dura media hora, y prácticamente todo lo que nos encontramos en este tiempo, son canciones con estribillos redondos y melodías de lo más pegadizas. Además, puede que se hayan domesticado un poco y suenen un poco más adultos, como es lógico, pero todavía sacan las garras en algún tema que otro. Es el caso de ‘Complex’, el abrasivo single en clave post-punk que publicaban antes del verano. Aquí las guitarras rugen más que en el resto del álbum, y no tienen problema en que el órgano suene más estridente que de costumbre. El resultado no puede ser mejor, y estamos ante una canción que ya entra entre lo mejor de su carrera.

El resto del disco cuenta con un sonido más estándar, pero no por ello peor. Siguen manejando de maravilla esos cortes en los que el indie-rock se domestica un poco. Temas como ‘Bad Sugar’, ‘The Greatest Guide’ o ‘Lord of All I Survey’, son perfectos para los que echan de menos el rock de toda la vida. Más que nada, porque son redondas. Pero, para temas redondos, está su lado más pop; ese en el que aceleran un poco el ritmo, meten algún teclado juguetón, y lo redondean con un estribillo perfecto. Ahí es donde entran en juego ‘Time To Atone’, ‘Scarred’, ‘Snow Bound’, o ‘In Harmony’, con la que cierran el álbum de la mejor forma posible.

The Chills han hecho el disco perfecto para seguir contentando a sus seguidores y, a su vez, conseguir que las nuevas generaciones se interesen por su música. De hecho, con la cantidad de singles potenciales que tiene, casi podría ser un disco de grandes éxitos.

Valoración: 8

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