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The 1975, “I Like It When You Sleep, for You Are So Beautiful Yet So Unaware of It” (Polydor Records, 2016)

Autor:  | Google+ | @curtillo

the 1975

The 1975 han tardado tres años en dar continuidad a su debut, que fue un gran éxito en su país, y los llevó a dar la brasa en la mitad de los festivales del mundo. Quizá, por eso, los británicos han hecho un segundo trabajo con 17 canciones que dura nada más y nada menos que 74 minutos. Lo que parece que no sabían a la hora de grabar el álbum, es que pocos artistas son capaces de hacer un disco redondo con esa duración. Así, a bote pronto, me viene a la cabeza Prince y su “Sing o’ The Times”, pero, por mucho que intenten robar su sonido, The 1975 no son Prince. No con un disco como “I Like It When You Sleep, for You Are So Beautiful Yet So Unaware of It”, donde todo es demasiado largo, demasiado simplón, y demasiado aburrido. Aunque suponemos que a ellos les dará bastante igual lo que pensemos de sus canciones, ya que, sorprendentemente, están arrasando en ventas, tanto en su país, como en Estados Unidos.

D’Angelo, Christina Aguilera, Jimmy Jan, Terry Lewis, Roberta Flack, My Bloody Valentine, Sigur Rós y Boards Of Canada, son las bandas y artistas que ha citado Matthew Healy, cantante del grupo, cuando le han preguntado sus influencias a la hora de grabar este disco. Es imposible que salga algo bueno de esta mezcolanza, pero lo más interesante, y eso no se lo podemos negar, es que al menos consiguen que esas influencias se vean a lo largo de todo el álbum. Aunque un servidor añadiría a INXS, el ya mencionado Prince, y Passion Pit. Como podéis ver, la originalidad no es su punto fuerte, y esto hace que todo lo que contiene “I Like It When You Sleep, for You Are So Beautiful Yet So Unaware of It” (hasta el título es demasiado largo), lo hayamos escuchado antes. Si al menos copiaran con gracia y talento, su música tendría un pase, pero ese no es el caso.

Una de las cosas más curiosas de este disco, es que, en él, pasan de la canción pop absolutamente mainstream, a temas que tiran hacia el rollo más ambiental y etéreo. Así, uno se encuentra con canciones insulsas que dicen bien poco, como es el caso de ‘Love Me’, una de las peores imitaciones de Duran Duran que se han hecho nunca, ‘UGH!’, en la que no falta el toquecillo funky, o ‘The Sound’, en la que se creen Passion Pit, con otras que son el antítesis de la comercialidad. Temas largos e instrumentales como ‘Please Be Naked’, o la primera parte de la canción que da título al álbum, con las que demuestran que han escuchado demasiado a Boards Of Canada. Hay que reconocer que al menos han tenido las agallas de meter una parte intermedia menos facilona, lo que no significa que estemos ante temas que vayan a pasar a la posteridad, pero sí al menos con lo mejor del disco, algo que no es difícil, dado lo bajo que está nivel. Y es que, al menos, ‘Lostmyhead’ tiene un puntito Sigur Rós que no está nada mal, y ‘Somebody Else’ es un tema decente de synth-pop.

Todo es excesivo en este trabajo, desde los saxos ochenteros de ‘This Must Be My Dream’, hasta esas baladas cercanas al George Benson más hortera que se marcan. Además, por si esto fuera poco, se “inspiran” en el ‘Every Breath You Take’ de Police para crear la sosa ‘Paris’, y al final del disco se van hacia el folk, no vaya a ser que se queden sin un estilo de música por cubrir.

I Like It When You Sleep, for You Are So Beautiful Yet So Unaware of It” es un disco, soso, aburrido, demasiado largo, excesivamente ecléctico, en el que los británicos demuestran que ni siquiera saben copiar con gracia y talento.

Valoración: 4

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