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St. Vincent “St. Vincent” (Lomo Vista, 2014)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Fuimos muchos los que nos sorprendimos al escuchar Birth In Reverse, el primer adelanto del nuevo trabajo de St. Vincent. La cantante tejana volvía con un tema rabioso, bailable y directo con el que descolocó a muchos de sus seguidores. Es un giro que está presente en gran parte de este nuevo álbum, en el que se hace un poco menos esquiva y, por qué no, más comercial en el buen sentido –es el disco que puede gustar a los que antes no soportaban la música de la cantante de Dallas–.

Como es lógico, su experiencia con David Byrne la ha influido, muy positivamente, a la hora de componer las canciones de este disco. Varios de los mejores momentos están en esos cortes puramente “Love This Giant”, como Digital Witness, que no desentonaría en ese trabajo con Byrne. Eso sí, le ha dado un toque más pop y nos ha dejado uno de los mejores estribillos de lo que va de año. También podemos escuchar retazos de su trabajo con el líder de Talking Heads en Rattlesnake, con la que abre el disco incitándonos a bailar y dejando las cosas bien claras (“Sweatin’, sweatin’/No one is behind me/Sweatin’ sweatin’/No one will ever find me”).

Como sucede con todos los trabajos de Annie Clark, este también es un álbum de lo más ecléctico. Incluso hay canciones como Huey Newton que son totalmente bipolares. Éste corte, que empieza como un delicioso medio tiempo, casi cercano al nuevo R&B, y que de repente se convierte en un tema oscuro donde una guitarra sucia gana la partida, es el mejor ejemplo de la variedad que nos encontramos aquí. Esta variedad podría resultar un tanto dispersa para el oyente, pero Clark la maneja muy bien y le termina dando coherencia a un disco absolutamente variado. Y es que no hay quien le ponga una etiqueta a este trabajo: Clark lo abarca casi todo y, además, le sale bien. Está al 100 % en esos cortes más bailables y pop (supongo que la ayuda del batería de los Dap-Kings habrá tenido mucho que ver), en la muy electrónica Psychopath, o en los ya comentados Birth In Reverse y Digital Witness, pero no se queda ahí. También está especialmente inspirada en los temas más tranquilos y, por lo menos, tiene tres baladas excelentes. Prince Johnny, I Prefer You Love y Severed Crossed Fingers desprenden melancolía y tristeza, y una sinceridad que abruma (“I Prefer Your Love to Jesus”). Tan solo encontramos fisuras en Bring Me Your Loves y Every Tear Disappears, que no terminan de funcionar bien. La primera le ha quedado demasiado esquizofrénica y frenética; tanto, que por momentos resulta casi insoportable. Con la segunda pasa todo lo contrario: es un tema decente, pero totalmente inofensivo, muy por debajo del resto.

Con este disco homónimo, Annie Clark demuestra, una vez más, que es uno de los mayores talentos de su generación y una de esas artistas que prefiere morirse antes que encasillarse dentro de un estilo en concreto.

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