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Six By Seven, “The Closer You Get” (Beggars Banquet, 2000/2017)

Autor:  | Google+ | @curtillo

No, no nos hemos vuelto locos, y no creemos que estamos en el año 2000. Pero sí vamos a retroceder a ese año para hablar de Six By Seven, concretamente de su segundo trabajo, que ahora reeditan en una edición especial en vinilo. Además, creemos que es absolutamente necesario darle un poco de espacio a esta banda de Nottingham, que, en su día, no fue muy reconocida. Aunque unos pocos los llegamos a ver en el escenario grande del FIB.

En el año 2000, con Radiohead a punto de editar un disco en el que la electrónica era la gran protagonista, la escena rock británica estaba dividida entre dos tipos de clones de la banda de Oxford. Por un lado, estaban los que se iban a la parte más blanda del asunto (Doves o los primeros Coldplay), y por el otro, los más garrulos (Muse). Six By Seven no encajaban en ninguno de los dos sitios. Ya en su primer trabajo, el notable “The Things We Make” (1998), dejaban caer que lo suyo era el shoegaze y el space-rock más propio de Spacemen 3. Aunque despistaban un poco virando hacia el noise-pop (‘For You’), y hacia el sonido Manchester (‘Candelight’). Pero esto cambió en su segundo trabajo, del que hay que decir que contiene dos facetas muy diferentes.

Si nos fiamos de ‘Eat Junk Become Junk’ y ‘Sawn Off Metallica T Shirt’, las dos canciones que abren el álbum, podemos pensar que estamos ante una banda mucho más potente y sucia de lo que un principio creíamos. Aquí, y en otros temas como ‘Don’t Wanna Stop’ y ‘Slab Square’, las guitarras rugen, y hay una energía casi punk, y un poco descontrolada, que se difumina en el resto del disco. Es una faceta que no está nada mal, pero no es la mejor del disco.

Si hay algo por lo que Six By Seven merecen ser recuperados, es por sus canciones densas, oscuras, y sobrecogedoras. Ahí está esa enorme ‘Ten Places To Die’, todo un himno a la depresión, que va subiendo de intensidad, hasta acabar en un manto de guitarras sucias e intensas. Este tipo de canción es casi un recurso en su discografía, y aquí, afortunadamente, lo explotan todo lo que pueden. El mejor ejemplo es la ‘My Life’s An Accident’, que empieza casi con un susurro, y acaba con un grito desgarrador entre una tormenta de distorsión, y un órgano Hammond, otra de sus obsesiones. Incluso la contenida (y épica) ‘New Year’, que fue el single principal, juega en esta liga. Al igual que ‘Another Love Song’, uno de los mejores cruces entre el shoegaze la pista de baile que se han hecho jamás.

Si apuramos un poco, incluso podemos encontrar unos terceros Six By Seven. Son los más tranquilos, los que disfrutan sin pisar demasiado el pedal de distorsión. Porque sí, aquí también hay algún corte que podríamos calificar de balada. Concretamente dos, la semi-acustica, y realmente preciosa ‘One Easy Ship Away’, y ‘England Broken Radio’, mucho más sucia-esta vez, el pedal de distorsión va en la voz-, pero igual de melancólica.

Six By Seven no son el único grupo, ni será el último, que estuvo en lugar equivocado, y en el momento equivocado. Aunque, a su favor, hay que decir que en su siguiente trabajo lo intentaron con más ahínco, y llegaron a sacar esa ‘I.O.U. Love’ tan The Cure, y tan pegadiza. Pero no, a pesar de que su vídeo, tan asqueroso, se emitió bastante, no llegaron a tener el éxito merecido.

Valoración: 8,9

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