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Shura, “Nothing’s Real” (Polydor, 2016)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Si algo que ha quedado claro en lo que llevábamos de década musical, es que ellas son las que mandan. El pop femenino no solo ocupa los primeros lugares de las listas de éxitos, también se ha colado en las listas de los críticos, y ya no resulta extraño ver discos de Beyoncé o Carly Rae Jepsen en las listas de medios especializados de lo que podríamos llamar “indie”. Y es que, la línea entre una cosa y la otra, cada vez está más difuminada. Sobre todo porque, ahora, ya no podemos hablar de productos creados por la industria, las jóvenes vienen pegando fuerte, y muchas de ellas se encargan de todo lo relacionado con su música. Uno de los casos más recientes es el de la británica Shura, que a sus 25 años se ha convertido en una de las grandes promesas del pop. Ella escribe y produce sus propias canciones, pero no se conforma con eso, también dirige sus videoclips y se encarga de todo lo relacionado con su imagen.

Shura es una hija de los noventa, esa década en la que en las listas de éxitos de su país se mezclaban cosas tan dispares como las Spice Girls, el britpop, Portishead o The Prodigy. Quizá, por eso, no tiene ningún reparo en mencionar a artistas tan diferentes como Blood Orange, Elton John, Pink Floyd, Pixies o Massive Attack como influencias musicales. Algo que está bien reflejado en su álbum de debut.

No nos vamos a engañar, “Nothing’s Real” es un álbum de puro pop, pero con muchos matices. Evidentemente, donde más resalta, es en esas canciones de estribillos redondos y coreables, que se dan la mano con ritmos bailables. Aquí es donde entre la influencia de Madonna, que está más que presente en el disco. Y es que no puede negar que, tanto el estupendo tema que da título álbum, como ‘Indecision’, beben una barbaridad de la artista de Detroit. Sobre todo la segunda, que tiene un notable parecido con el ‘Holiday’. Pero no solo de Madonna vive Shura, también se saca de la manga algún que otro hit de pop más actual, como la maravillosa ‘What’s It Gonna Be?’, e incluso un corte más rock, como es el caso de ‘What Happened To Us?’.Incluso sabe lo que es hacer buenas baladas, que siempre es la parte más delicada de este tipo de estrellas pop. Ahí está la minimalista ‘Kidz ‘N’ Stuff’, o las sensuales ‘Tongue Tied’ y ‘2Shy’, que son tres buenos ejemplos de que, cuando se relaja, también acierta.

Más arriba comentaba que su música tenía muchos matices, y eso se refleja muy bien en ‘White Light’ y ‘The Space Tapes’, dos temas un poco más experimentales, que sirven para cerrar el álbum. Son dos cortes muy diferentes entre sí – la primera más bailable, la segunda más ambient-, en los que no tiene ningún problema en irse a los diez minutos, dejando fuera toda opción de que el tema se convierta en un hit. Aunque sí es cierto que la primera sirvió como carta de presentación para muchos de sus seguidores.

Con “Nothing’s Real”, Shura se mete de lleno entre las mejores artistas de pop actual, y eso algo que no es nada fácil, ya que la competencia es muy dura.

Valoración: 8

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