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Shabazz Palaces, Lese Majesty (Sub Pop 2014)

Autor: | @sergiomiro

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Escuchar que Shabazz Palaces son el futuro del Hip Hop podría chocarnos tanto como si repente el nuevo disco de Neil Diamond fuera considerado por Pitchfork como el mejor del año. Al fin y al cabo, se trata de un proyecto comandado por el veterano Palaceer Lazaro -a quien antes conocíamos bajo el nombre de Ishmael Butler y como miembro de aquella adorable formación de Hippie-Hop psicodélico llamada Digable Planets-, un hombre al que a estas alturas le tendríamos que suponer alejado de todo el glamour y el aura superficial que rodea a los Kanyes y demás corte de nuevos genios del rap (aunque sus fotos promocionales junto a dos gigantescas boas constrictor proporcionen una curiosa variante a la iconografía rapera).

Pero he aquí que, en compañía de su cómplice Tendai Maraire, Butler se he confirmado como un auténtico explorador sonoro del Hip Hop, dispuesto a retorcer todos los corsés del género para generar una odisea músico-espacial de flow ingrávido y bases que bailan entre la psicodelia, el dubstep y la EDM más experimental.

En ese sentido, Lese majesty va un paso más allá de lo que ya se demostraba en Black up (2011), llevando hasta los extremos la inventiva y el riesgo que ya muchos celebraron aquel debut del dúo. Divididas en lo que ellos llaman “Suites astrales de fenómenos grabados” (cosa que nos da una dimensión de las ganas de empedrar mentes que se gastan), las 18 canciones –es un decir- de Lese Majesty acumulan sonidos sintetizados de ultratumba, lanzan algún ritmo más o menos identificable que no tarda en arrepentirse de su descaro y procede a disolverse, y tiende a dejar suspendidos en densas atmósferas los fraseos de Lazaro, cuya voz suele esconderse bajo multitud de reverbs, delays y demás efectos totalmente al “in your face” al que nos suelen tener acostumbrados otros MC´s.

Como toda obra de su grado de atrevimiento, Lese Majesty puede llegar a resultar una experiencia agotadora, pero es experiencia al fin y al cabo, y representa una respuesta excitante para los que piensan que hace tiempo que el Hip Hop tendría que haber movido pieza hacia otros lugares.

Yo, por si acaso, voy a darle una escucha atenta a ese disco de Neil Diamond, no vaya a ser que me pierda algo importante.

 

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