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Renaldo & Clara, “Fruits del teu bosc” (Bankrobber, 2014)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

renaldoyclara

Sería una auténtica pena que un disco tan HERMOSO -se merece las mayúsculas-, pasase desapercibido entre tanto hype y discos de consumo rápido. En apenas 25 minutos, Fruits del teu bosc, primer larga duración de los ilerdenses Renaldo & Clara tras dos EPs, nos regalan un puñado de temas redondos, entre el pop más delicioso y el folk más delicado. Uno de esos discos que se convierte en compañero de viaje –probad a pasear, sin prisas, una placentera tarde con él como banda sonora–, y solícito amigo, dispuesto a ofrecerte su desinteresado cobijo.

Gira-sols, elegida como primer sencillo, es un magnífica tarjeta de presentación para adentrarse en el mundo de Renaldo & Clara, menos Dylaniano de lo que su nombre parecería anunciar, en favor de un pop dulce y reposado. Juguetona y melosa, la instrumentación acompaña a la susurrante y suave voz –digámoslo también, de esas adorables, de las que te enamoras sin remisión–, de Clara Viñals, seguramente la seña de identidad más reconocible del grupo.

Twee-pop? Donosti Sound? Las etiquetas sobran cuando uno se topa con una canción pop tan perfecta como Els dies s’allarguen. Soleada y exquisita, salpimentada con un piano que va construyendo una melodía indeleble, cuyo estribillo vas a tararear un millón de veces, siempre con una sonrisa perenne en la cara. Joya.

En cambio Fallits els plans se adentra en los parajes del folk más intimista y añejo para arropar la frágil interpretación de Clara Viñals. Minimalista pero rica en matices, cuando la cantante desliza, trémula, el verso “Fallits els plans de no enyorar-te començo a trobar-te a faltar” al oyente se le clava algo en el corazón, algo que se hunde cuando ésta deja paso a los violines y al trombón.

Homenatge también parece surgida de una época pretérita, con las guitarras dibujando líneas melódicas que gravitan en el aire y por las que Viñals hace equilibrios cuál funambulista pop, ahora infantil, luego coqueta, después sensual – las pausas al pronunciar las palabras “moment” y “últimament” son mortales–. Dos minutos de graciosa intimidad.

Aún más breve, con Les runes vuelve la cara más pop de Renaldo & Clara, aunque las guitarras suenen a Estados Unidos y caminos desiertos transitados solo por el polvo. Y el remate llega con otra joya, Veueta, su contagioso ritmo y sus guitarras luminosas que son puro jangle-pop, en magnífico contraste con su letra sobre papeles de pared mojados y un invierno que más que físico, es obviamente sentimental…

La voz aniñada de Clara no puede ocultar que entramos en el segmento más emocionalmente delicado de Fruits del teu bosc. La otoñal y contemplativa El camí, una canción de duermevela donde cada instrumento, especialmente ese funéreo trombón, suma con medida sutileza en la creación de la atmósfera de recogimiento y cierto pesar. Y tras ella, Migrador, que pasa de la quietud al sobrecogimiento, primero con ese estribillo a dos voces, donde el grupo cuenta con la colaboración de Ferran Palau de Anímic, y segundo, con la mandolina trazando un mapa de oceánica tristeza, acorde con una letra de separación y distancia. Preciosa.

Quizá para compensar la aflicción que deja el tema anterior, Renaldo & Clara cierran el disco con De llances, una pieza instrumental donde el trombón vuelve a reclamar su cuota de protagonismo, pero ahora sin anunciar amargura, sino más bien melancolía y el aprendizaje de quién se sabe emprendiendo un nuevo camino.

Hay discos con un aura especial. Fruits del teu bosc, atemporal, bello y genuinamente cálido, es uno de ellos. Yo de vosotros no me lo perdería.

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