Publicidad

Rebecca Gates & The Consortium “The Float” (La Castanya 2012)

Autor: | @indienauta

rebeccafloat

Por si alguien no tiene claro los galones de Rebecca Gates en esto del rock alternativo, tan solo hace falta señalar que en los 90 se encargó de liderar a The Spinanes, un dúo de guitarra-batería de mucho antes de que The White Stripes, Two Gallants y The Black Keys se esforzaran por convertir semejante formato en un estilo propio. Y un dato más: por esa banda, una vez decidieron ampliar formación, llegaron a circular lumbreras como JohnMcEntire (Tortoise) y Sam Prekop (The Sea and Cake).


Al poco de disolver The Spinanes, Gates inició una carrera en solitario que prometía continuar los logros conseguidos hasta ese momento, pero que se detuvo de manera inesperada tras la edición de un único mini-LP (Ruby series, 2001).

Ha tenido que pasar más de una década –dedicada a diferentes aspectos del arte más experimental- para el regreso de la Rebecca Gates cantante, compositora y guitarrista. Y justamente lo que nos llega es un disco de esos que recopilan los impulsos creativos grabados desde la calma del que no tiene ningún objetivo fijado, de quien crea por el mero placer de crear. Las canciones de este The float han sido grabadas a lo largo de un largo periodo temporal y en todo tipo de emplazamientos geográficos dentro de los Estados Unidos (ya sea en estudios profesionales o caseros).

Por si esa espera no hubiera sido suficiente, Rebecca juega al despiste al abrir fuego con un bonito instrumental, Van noten 007, retrasando sus primeras frases cantadas hasta bien entrado el primer minuto de la segunda canción del disco. Eso sí, una vez empieza a cantar se despeja cualquier tipo de duda y nos reencontramos con una Rebecca rica en matices, bañada en sentimiento, y con un punto andrógino en sus registros más graves que de paso sirve para recordar que Victoria Legrand no tiene la exclusiva en ese terreno.

Aunque el disco viene firmado como si Rebecca tuviese una banda acompañante, la realidad es que The Consortium está conformado por cualquier músico que anduviera a mano en el momento de registrar la canción en concreto, con lo cual nos encontramos a todo tipo de artistas (incluyendo a su viejo colega McEntire) proporcionando las variadísimas atmósferas que conviven en el disco. Porque aquí encontramos de todo, desde el americana más directo a lo Lucinda Williams (Halersden to vals, Tips on spines), hasta indie confesional en la línea de la primera Cat Power (la espléndida The curl of the coast), rock inquieto que remite a los Wilco de A ghost is born (& & &), o líquidas experimentaciones gobernadas por sonidos sintetizados (Slowered, lowed, lowered).

 

 

 

To Top