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Porches, “The House” (Domino Records, 2018)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Con su anterior trabajo, Aaron Maine y sus Porches, recibieron unas críticas de lo más entusiastas, que, la verdad, algunos no entendimos muy bien. Sus canciones tienen algo; esa melancolía, a veces sintética, a veces no, que rezuman muchas de ellas, o su voz cálida, que se contrarresta con la frialdad de su música, pero no todo termina de encajar. En algunos temas, nos encontramos con bocetos y con una especia de collage que no ha terminado de completar. Eso es algo que sigue estando ahí, es su nuevo trabajo, donde la irregularidad vuelve a estar a la orden del día.

Una de las cosas que salva de la quema “The House”, es el uso de la electrónica. El norteamericano se ha venido arriba con los ritmos machacones y los sonidos más sintéticos, y hay que reconocer que los maneja bien. Esto es algo que se aprecia desde el principio, tanto con la ochentera ‘Leave The House’, que no deja de ser otro de esos “bocetos”, como ‘Find Me’. Afortunadamente, ésta última, sí que es un hit en potencia, y esos beats y bajos, que esta vez recurren al dance de los noventa, hacen de ella todo un rompepistas. Además de un tema en el que todas las piezas encajan. De vuelta a los ochenta, nos encontramos con la deliciosa ‘Now The Water’, donde se pone más tierno y melancólico, pero en la que no pierde el toque sintético. Algo que tampoco pierde en ‘Anymore’ y ‘W Longing’, que también son destacables, a pesar del dichoso autotune. De todas formas, lo mejor del disco llega con ‘Goodbye’, que empieza de lo más tranquila y acaba en todo un hit bailongo.

La carrera de Maine empezó en el mundo del rock y, en menor medida, del folk. Algo que parece que no quiere olvidar. Buena prueba de ello es esa ‘Country’ que editó como primer single, en la que, además, podemos escuchar la voz de Dev Hynes (Blood Orange). Estamos ante un corte onírico, en el que el piano es el protagonista, y en que se acerca más a Bon Iver que al petardeo de los ochenta. Y no es la única, porque ‘Wobble’ y ‘Anything U Want’ también van por el mismo camino. Aunque con peores resultados.

Por un lado, el uso de electrónica, le da un nuevo punto a su música, pero, por el otro, el uso del puto autotune, le resta puntos. Por lo demás, nada que no encontráramos ya en su anterior trabajo.

Valoración: 7,2

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