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Pet Shop Boys “Electric” (X2, 2013)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Si hay algo que no se le puede reprochar a Pet Shop Boys es su capacidad para reinventarse cada cierto tiempo. A lo largo de tres décadas han hecho lo que han querido con su música, sin importarles lo que opinaran sus fans o su discográfica. Muchas veces han acertado, pero también han fallado unas cuantas (aquella batucada en Se a vida é o lo soso que era su trabajo anterior), algo que, por otra parte, es lógico (como decían al final de Some Like It Hot, nadie es perfecto). Ahora vuelven a dar otra vuelta de tuerca a su carrera, y en su primer trabajo fuera de la discográfica que les ha acogido todos estos años, quieren hacernos bailar con los temas más contundentes que hayan hecho nunca. Hay canciones con bombos machacones, subidones dignos de una discoteca de polígono, y hasta un cierto toque EDM (¿un intento de volver a conquistar el mercado norteamericano?). Pero Neil Tennant y Chris Lowe son muy listos y saben que, metiendo algunas de sus señas de identidad, la cosa funciona. Además, en algunos temas lo hacen de una forma excepcional.

Electric” deja las cosas claras desde el principio con Axis, un tema casi industrial que sirve como introducción a su nuevo mundo electrónico (“I like your energy”, repiten sin cesar a lo largo de sus cinco minutos de duración). Es una de las canciones más duras que han hecho últimamente, pero la suavizan muy bien con unos teclados muy 80s que meten de vez en cuando en primer plano. Y si hablamos de los ochenta, Bolshy y su ritmo pachanguero tienen mucho que decir. Ese toque Ibiza que tiene la canción da el pego, pero los seis minutos que emplean en desarrollarla, no; sobre todo porque desperdician dos de ellos en un subidón eterno y cansino (es una pena, ya que se les ve una clara intención de recuperar viejos sonidos que les funcionaron muy bien hace casi tres décadas). A base de insistir, el ansiado clásico instantáneo también termina llegando. Sí, estoy hablando de Love Is a Bourgeois Construct. Este tema lo tiene todo, y nos devuelve a los Pet Shop Boys más críticos con la sociedad inglesa, en una canción que nos cuenta lo burgueses que son algunos de sus compatriotas (“Drinking tea like Tony Benn”). Construido junto a Michael Nyman, a base de un sampler de este, de la banda sonora de El Contrato del Dibujante, es un auténtico pepinazo con estribillo perfecto, coros épicos a lo Go West y un ritmo endiablado que te lleva a la pista de baile. Es su mejor canción en veinte años.

Una de las constantes de este trabajo es la larga duración de la gran mayoría de los temas. Prácticamente todos se van más allá de los cinco minutos, y algunos sobrepasan los seis. Se han preocupado en desarrollar las canciones, y en algunos casos parece que nos encontramos ante aquellas versiones extended que se hacían en los ochenta. Dos ejemplos son Fluorescent e Inside a Dream: dos temas que tienen una intro que sobrepasa el minuto. Las dos funcionan muy bien, la primera por ese toque minimalista y frío al que le insuflan humanidad en un precioso estribillo. La segunda porque es un trallazo bailongo que también da lo mejor de sí en el estribillo (esos teclados tan 80s hacen mucho). Y es que el dúo británico está muy acertado en este sentido y, salvo alguna excepción, todos los temas tienen un estribillo redondo.

Otra costumbre que recuperan en “Electric es la de las versiones. Siempre les ha ido bien adaptando canciones de los demás y haciendo hits de ellas (Always on my Mind y  Go West son los mejores ejemplos). Esta vez escogen un tema poco conocido de Bruce Springsteen llamado The Last to Die; una canción antibelicista que estaba incluida en su álbum de 2007 “Magic”. Han vuelto a acertar y han construido un precioso himno synth-pop que nada tiene que ver con la  canción rockera del Boss. Sin duda alguna es uno de los highlights del disco, y vendría de maravilla como siguiente single. Por desgracia, no puedo decir lo mismo de Shouting in the Evening, una macarrada rallante y sin sentido que se podían haber ahorrado.

Nadie les ha pedido un West End Girls dos, pero ellos lo han hecho  en Thursday y se han quedado tan a gusto. Además, les ha quedado estupendamente con ese ritmo electro tan contundente y tan solo chirría el rap de Example a mitad de canción. Por lo demás, es un tema donde muestran muchas de sus señas de identidad (esas estrofas habladas ya son todo un clásico) y, una vez más, nos vuelven a transportar a sus mejores momentos. Lástima que el último tema del disco sea Vocal, una canción facilona a base de subidones absurdos y que, lamentablemente, recuerda a David Guetta y a ese tipo de djs que tan de moda están ahora en USA. Es un guiño a ese mercado que les ha venido de perlas, ya que “Electric” ha entrado fuerte en la lista de ventas norteamericana.

¿Es este su mejor trabajo en veinte años? Es discutible, ya que “Yes era también un álbum muy notable, pero sí es cierto que es un soplo de aire fresco después del tostón de “Elysium.

 

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