Publicidad

Patrick Watson, Love songs for robots (Domino 2015)

Autor: | @sergiomiro

patrick_watson

Echemos un vistazo a las entregas que han realizado este año Villagers y Patrick Watson, artistas que comparten un pasado de brillantes e intrincadas composiciones.

Villagers es un nombre de banda, aunque en realidad se mueve al compás de lo que haga Conor O´Brien, quien en su último trabajo además se encarga de todos los instrumentos. Su última apuesta ha sido desnudar su sonido en busca de simpleza y sinceridad desgarrada, dando como resultado el maravilloso Darling arithmetic. El camino escogido por Patrick Watson (que curiosamente es el nombre del líder, pero también el de la banda que lo acompaña) ha sido justo el contrario: redoblar los ya considerables arreglos que caracterizaban su música, e indagar en nuevos sonidos que le proporcionaran un envoltorio novedoso.

En el proceso, Watson se ha arriesgado a romper el equilibrio que tantos buenos resultados le había dado, como si su exagerado talento le hubiera llevado a aburrirse de las estructuras y las progresiones armónicas digamos, “normales” (un caso de lucha contra la motivación de las musas que también mantuvo apartado del pop y el folk durante bastante tiempo a otro geniecillo como Sufjan Stevens, ya afortunadamente recuperado para la causa).

Por suerte, este Love songs for robots evita durante la mayor parte del tiempo caer en las garras de lo que casi podría parecer rock progresivo, gracias a que el alma que pone Watson en todo lo que toca, y su emocionante falsete, nos sirve de guía para cualquiera de los complejos caminos aquí trazados. Solo así se consiguen conciliar la cantidad de estilos y sonoridades que conviven en muchas de las canciones, desde la épica western, hasta el dub, pasando por el glam o el ambient. Y es que, a pesar del título, y de la evidente pátina sintética con la que están revestidas, estas canciones de amor para robots nos ganan por su enorme factor humano.

Un nuevo punto a favor en la lustrosa carrera de Watson, aunque si en su próximo paso decide seguir el camino de Villagers y volver a lo más básico, no seremos nosotros los que nos quejemos. Solo artistas de este tamaño soportan tan bien los extremos.

To Top