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Niños Mutantes “Las noches de insomnio” (Ernie 2010)

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Está muy extendida la creencia de que el rock es un espacio acotado a los jóvenes. Incluso hay quien asegura que el discurso de una banda de rock decrece en intensidad y sinceridad, a medida que sus miembros van alcanzando la madurez y su vida se hace más estable, perdiendo ese intrínseco rasgo de marginalidad que siempre lleva asociado.


Afortunadamente ya está aquí "Las noches de insomnio", el noveno disco de Niños Mutantes y primero fuera de Astro Discos, para que los granadinos nos muestren sus credenciales en forma de canciones y desmonten tan extendida creencia, afirmando que todavía tienen mucho que decirnos.

Así, fieles al discurso musical de sus orígenes, aquel que les acercaba a finales de los noventa a bandas como Pixies, Pavement o Weezer, pero siguiendo la senda iniciada hace un par de años en su anterior disco "Todo es el momento", en el que se trevieron a bajar el volumen de la distorsión, las canciones del nuevo disco de Niños Mutantes transitan por terrenos áridos y ásperos, dominados por sentimientos de decepción y melancolía. Tristeza a fin de cuentas. Y si ya he dicho hasta la saciedad que pocas bandas cantan al desamor como Los Planetas, tengo que unir a esa afirmación otra y es que pocas bandas cantan a la cotidianidad de la madurez como Niños Mutantes, a ese sentimiento de oportunidades perdidas mientras el tiempo se te escapa, como diría el insigne Alex Díez, "...como arena entre los dedos...".
Así en "Mi niño no quiere dormir" cantan: "...y no quiere hacerse mayor, eso le da mucha pena. Ya sabe que hacerse viejo es tener mas problemas. Y no quiere oirme cantar, no le gustan mis canciones, dice que son siempre tristes...". Y no es esa la única nana que hay en el disco, porque a "Mi niño no quiere dormir" hay que añadir la preciosa "Mar y cielo". Los granadinos siempre han mostrado una especial habilidad para hacer canciones perfectas con estribillos redondos y una vez más vuelven a mostrarla. A veces con muy poco, "Quiereme como soy" tiene una letra reducida a la mínima expresión y "Las noches de insomnio" tiene un estribillo onomatopéyico, que recuerda a Coldplay o a los primeros U2. Otras veces con canciones que ponen los pelos de punta desde el primer verso y cuyo estribillo se hace un hueco en tu cerebro para no salir jamás, como "Errante(canción mutante)": "...yo no puedo darte lo que quieres, porque soy errante y mi cabeza gira locamente en sentido inverso al que lleva la órbita terrestre y eso me hace equivocarme una y otra vez...".
"Las noches de insomnio" mantiene el buen nivel alcanzado con "Todo es el momento" y a pesar del elevado número de canciones(catorce) no cuenta con ninguna canción mediocre(su anterior disco tenia la insufrible "Daniela"). Niños Mutantes están aquí de nuevo, más maduros pero nada aburridos...¿o será que mi cabeza también gira en sentido inverso al que lleva la órbita terrestre?

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