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Naked Lunch “All is fever” (Tapete – Green Ufos 2013)

Autor: | @sergiomiro

nakdedluch

Con casi toda probabilidad, el momento de Naked Lunch -ahora unos venerables cuarentones con base de operaciones en su Austria natal- ya ha pasado.


Atrás quedan los días en los que todo un Kevin Shields se ocupó personalmente de introducirles en el mercado discográfico sajón (cuenta la leyenda que la banda desaprovechó la oportunidad que se les brindó, haciendo mal uso del mini-bar de los hoteles que les asignaron y dando un concierto desastroso justo en el momento en el que los ojos de la industria estaban puestos sobre ellos). Una de las máximas más manidas en el show business es la que dice algo así como: “el tren del éxito no para en todas las estaciones, y si lo pierdes una vez, ya no tendrás oportunidad de volverlo a coger”. Puede que sea cierta, pero eso no la convierte en justa, ni mucho menos. Veinte años después, ellos continúan como si nada (este All is fever es su séptimo disco en estudio). Les queda la pasión de crear música apoyándose en un talento que siempre estuvo ahí, y usando la experiencia acumulada para bordar atmósferas sugerentes con las que envolver unas canciones que, curiosamente, tienen casi todo lo que haría falta para convertirse en éxito en el indie actual. Y esa es la gran pena, saber que están destinados a permanecer como un secreto deluxe, sin importar que el Keep it hardcore que abre el disco pudiera haber surgido de una colaboración imposible entre Chris Martin y The National; ni que el single The sun represente una curiosa vuelta de tuerca al rock spectoriano, no sabemos si visto por Springsteen o por Arcade Fire; ni que My lonely boy parezca uno de los himnos olímpicos de Elbow. Cuando se ponen reflexivos, sí que se les pueden notar los años, aunque uno no puede tener nada que objetar ante una balada tan estremecedora como Dreaming Hiroshima, que ya la hubiera querido para sí el Peter Gabriel de los 90. No puedo más que animar a todos los que lean esta reseña a que hagan un huequito a un disco tan modesto y meritorio All is fever, aunque sea para tomarlo como digestivo entre un par de discos-hype de esos que a veces parece que el entorno mediático nos obliga a escuchar.        
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