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Muñeco, “Teoría del cielo” (El Genio Equivocado, 2016)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Con su anterior trabajo, los barceloneses Muñeco dieron una lección de lo que es hacer música instrumental hoy en día. Tirando del post-rock, del sonido Manchester y del shoegaze, se hicieron con una colección de canciones que, a pesar de ser densas y algo difíciles, resultaban de lo más entretenidas. Ahora vuelven con el que es su segundo trabajo, en el que reinciden en el mundo de las guitarras y los largos paisajes sonoros.

Teoría del cielo” no ha sido un trabajo fácil de componer, y para llegar al resultado final han necesitado nada más y nada menos que un año y medio. Algo normal, ya que, al igual que su anterior álbum, es un disco que necesita seguir una línea. Esto no es un álbum de pop cualquiera, en el que puedes meter un canción aquí y otra allá, por lo que es aconsejable una escucha del tirón para apreciar todo lo que bueno que tiene que dentro.

Si lo que ofreces es un álbum instrumental, lo mejor es empezar fuerte y con ganas. ‘Santos’, la canción que abre el disco, cumple perfectamente esa función. Estamos ante un corte cercano al kraut-rock, en el que no tienen ningún problema en pisar el acelerador, y llevar su música hacia ritmos más bailables. Eso sí, para bailes los ‘El Espectador’, el único tema en el que podemos escuchar alguna voz, y el tema en el que la electrónica está más presente. Aunque sí es cierto que la vibrante ‘Selva’, con su aire pseudo-tropical le sigue los pies muy de cerca.

No penséis que, de repente, los de Barcelona se han convertido en una banda de música de baile, lo suyo siguen siendo las guitarras potentes, y tanto en la canciones antes mencionadas, como en el resto del álbum, las tormentas guitarreras están más que presentes. Hay casos como el de ‘Caballo de Troya’, y su post-rock a mil revoluciones, o la más clásica ‘El practicante’, en los que descargan toda su furia y te dejan electrificado. Sin embargo, también son capaces de bajar un poco el volumen de las guitarras y dejar que sean los paisajes electrónicos más ambientales los que se lleven el protagonismo. Como muestra está ‘Gracia’, en la que, una vez más, son capaces de fusionar varios estilos en la misma canción.

No, no es fácil hacer un disco instrumental, lleno de canciones largas y amplios paisajes sonoros, pero ellos han conseguido que, por lo menos, resulte atractivo a las primeras de cambio. Y eso ya es mucho.

Valoración: 7,7

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