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Mequetrefe, “Gobi” (El Genio Equivocado, 2013)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Uno de los recursos que más se suelen utilizar en las críticas de bandas españolas es eso de “si fueran ingleses o norteamericanos, lo petarían”. Muchas veces se hace gratuitamente,  como un recurso fácil para ensalzar a un grupo, pero hay ocasiones en que es verdad, y esta es una de ellas. Estoy seguro de que si este disco llegara a las manos de los medios anglosajones, le dedicarían al menos unos párrafos –se los han dedicado a bandas muy inferiores–. Y este es tan solo es un dato para que veáis el nivel tan alto que tiene el segundo trabajo de Mequetrefe.

No sabemos muy bien qué les dan en Galicia, pero el shoegaze, el dream-pop y el noise lo dominan de maravilla. Grupos como Triángulo de Amor Bizarro, Franc3s, o los difuntos Nadadora nos han dejado varios de los discos más interesantes del panorama indie patrio. Ahora tenemos que sumar a Mequetefre, que con este “Gobi” deberían ponerse en la primera línea de este tipo de bandas. Lo tienen difícil, porque tiran más hacia la psicodelia y sus temas son más densos y largos, y están llenos de capas. No se van a la estrofa/estribillo/estrofa; lo suyo es crear paisajes sonoros con los que dejarse llevar. Ahí es donde aciertan de pleno. Sus canciones son como tres en una, y sabes cómo empiezan, pero nunca cómo van a acabar. Un buen ejemplo es  Kill All the Indies (una clara referencia al Kill All the Hippies de Primal Scream), que en sus primeros seis minutos es un oscuro tema con una base dubstep, pero que cambia radicalmente cuando entra una tormenta de guitarras. Esa capacidad de sorprender es lo que hace que escuchar este disco sea toda una experiencia. Una experiencia que empieza con el primer corte, donde se proclaman como “una banda seria” a base de reverbs imposibles y de melodías ensoñadoras de teclado, y no acaba hasta el impresionante tema final, donde vuelven a irse a los diez minutos.

Por lo dicho anteriormente, podría parecer que es un grupo sin apenas singles, pero en una parte del disco tiran de la melodía y nos dejan varios cortes que ya quisieran para ellos muchos shoegazers foráneos. El primero es Orange, donde recuperan el sonido Manchester (algo muy presente en su música) y nos llevan directos a finales de los ochenta, a esos grupos que fusionaban guitarras ruidosas con una base rítmica endiablada, más apropiada para la pista de baile. Suenan a unos The Charlatans pasados de vueltas. Algo parecido les pasa en Floating, el corte más pop y melódico del álbum. Tiene una intensidad fuera de lo común, y sus guitarras y teclados se te meten en la cabeza con una facilidad pasmosa. Un traqueteo es lo primero que oímos al empezar Fonfria, que, sin duda, es el gran tema de “Gobi”. La intensidad de Floating no es nada comparado con lo que nos encontramos aquí (es como una bofetada; una bomba de krautrock acelerado en la que emplean una guitarra que sube y sube y termina explotando en tus oídos. Si no caes rendido ante ella, es que estas muerto). Muchos pensarán que elegir The Last Trip como single es una locura, porque son diez minutos de orgía sonora. Pero una vez que se escucha, se entiende el porqué de la elección: es como un resumen de todo el disco, en el que volvemos a encontrar los ecos de Manchester, las voces de ultratumba, las guitarras contundentes y los teclados intensos. De hecho, se te hace corta, que es lo mismo que ocurre con el disco.

Un consejo: emplead una hora de vuestra vida en escuchar este trabajo de Mequetrefe del tirón y sin ningún tipo de distracción. Estoy seguro de que no os arrepentiréis.

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