Publicidad

Math and Physics Club, In this together (Fika Recordings/Matinée Recordings, 2016)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

math_and_physics_club

Math and Physics Club. Bajo uno de los nombres más nerds en toda la historia del indiepop se esconde uno de esos grupos en mi opinión, criminal, injustamente olvidados de los últimos años. Cierto es que ellos siempre han ido a su ritmo, ajenos a los «focos» o a las modas —no los imagino rodando un vídeo porno para llamar la atención hacia su música, por ejemplo—. Pero el combo de Seattle lleva desde 2005 siendo el «eslabón perdido» entre los mejores y ya muy lejanos Belle and Sebastian y mis añoradísimos Lucksmiths. Tres discos y tres EPs contemplan una carrera tan tranquila como impecable hasta la fecha, a la que ahora se añade este In this together, flamante recopilatorio de EPs, Caras B y temas no publicados. Dieciséis canciones, en su mayoría tan notables que estamos ante algo más parecido a un «grandes éxitos por conocer» que a una colección de rarezas o descartes. Y, entre nosotros, también una excelente excusa para hablar de un «cierto sonido» y un pequeño puñado de bandas que merecen una —humilde— reivindicación…

In this together se presenta en orden cronológico inverso, es decir, que Coastal California, 1985, canción que abre el disco, es una pieza nueva que, desde ya, se coloca como una de las joyas en la discografía de este singular «club de empollones» del pop. Luminosa, radiante, seguramente más directa y grandilocuente de lo habitual, es todo jangle pop contagioso y estribillo apoteósico de arrebatadoras harmonías vocales. Por si no ha quedado claro, es una de las imperdibles del año para quien escribe, vamos.

No dejamos el tono veraniego, desenfadado, con la simpática y también nueva It must be summer somewhere, con sus referencias a los B-52 y a playas que nunca terminan… Hasta que lo hacen, como presagia la romántica Across the paper y su sencilla melodía a ritmo de ukelele, o la crepuscular Our own ending, con ese funéreo teclado envolviendo las distantes, desnudas notas de piano, a la espera que las cuerdas —el violín de Saundrah Humphrey, clave en el sonido del grupo— hagan su aparición para transmitir a la perfección esa sensación, de tristeza y recogimiento inevitable cuando el final ha llegado.

La brevísima Sound of snow, que parece prestada de las Softies —hablando de grupos infravalorados— nos aproxima a Do you keep a diary, en una versión acústica y muy dulzona del mismo tema, originalmente aparecido en el EP de 2007 Baby, I’m yours. La «revisitación» de ese trabajo se completa con la titular In this together, donde la gloriosa instrumentación resplandece por sí sola, junto a los desarmantes coros chico-chica y la manera de cantar de Charles Bert, que recuerda poderosamente a la de Stuart Murdoch, a la que sigue Baby I’m yours, con sus cálidas guitarras anticipando el surf-rock que actualmente bordan mejor nadie Real Estate.

La segunda mitad del recopilatorio nos brinda la oportunidad de disfrutar de sus dos primeros y actualmente descatalogados EPs, Movie ending romance y Weekends away. Ambos publicados en el ya lejano 2005, nos enseñan a unos Math and Physics capaces de trasladar la melancolía escocesa —o de Manchester, o de Melbourne, ya me entendéis— a la costa oeste norteamericana, ya sea en canciones de jangle pop clásico como Movie ending romance, que encajaría como un guante en Tigermilk, en la abrumadora delicadeza en tonos sepia de White and grey, apuntillada por el omnipresente violín y esa bucólica armónica final, o en la evidentemente deudora —posiblemente en exceso— de los Smiths Graduation day.

Más joviales resultan Love, again y When we get famous, comandadas por las cadencias «marca de la casa» surgidas de la guitarra de James Werle. La primera es amable, sugerente, uno diría incluso modesta y, sin embargo, contagiosa —mis queridos Hermit Crabs han «bebido de aquí»—. La segunda es Math and Physics Club «invocando» al espíritu de los Housemartins, con palmas y letra irónica incluidas. Una tímida incursión en el northern soul… y una pequeña delicia.

Y llegamos al final del álbum. De nuevo el «síndrome Morrissey» sobrevuela en Nothing really happened aunque, afortunadamente, la hermosa, exuberante instrumentación, junto a los fugaces coros, se encargan de rescatarla de la seria amenaza de imitación. Más reconocibles resultan en cambio Sixteen and pretty, otoñal y de claro ADN Sarah Records, que a los más veteranos puede recordarles a los Brighter o los Field Mice en sus versiones menos solemnes y, sobre todo, la estupenda Weekends away. La inmediata calidez de las guitarras, la sección rítmica asemejándose al traqueteo de un tren, perfecto para evocar un tema que habla —con verso inicial prestado de los Lucksmiths— de viajes por carretera a la luz de la luna, de romanticismo incipiente, pero también de mochilas que cada uno debe cargar. Cuando el tema deja entrar esa cinemática, ensoñadora línea de órgano y los coros chico-chica es imposible que no cambie vuestro estado de ánimo —a no ser que carezcáis de sangre en las venas o apoyéis el maltrato animal—. Inmejorable forma de cerrar el círculo. Nunca subestiméis lo que una buena canción de indiepop puede hacer por vosotros… En In this together tenéis muchas donde elegir y así acercaros a un grupo a (re)descubrir… y disfrutar.

Valoración: 7,8

To Top