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The Magic Numbers, Alias (Caroline 2014)

Autor: | @sergiomiro

TheMagicNumbers_Alias

Llegar y besar el santo puede tener sus peligros. Tras la atención lograda con su disco de debut, y con su single de estreno Forever lost, The Magic Numbers han ido viendo cómo su impacto se les ha ido escapando entre los dedos en los dos trabajos siguientes. Y lo que es peor, muchas de las características que les hacían especiales han sido adaptadas con grupos que ahora acumulan atención mediática y reconocimiento, como Arcade Fire o Fleet Foxes. Ya ni siquiera pueden reclamar ser los nuevos Fleetwood Mac, un calificativo que actualmente es propiedad exclusiva de las Haim.

Quizás por esa pequeña frustración que han ido acumulando, se han tomado cuatro añitos para entregarnos este Alias, cuarta entrega de su discografía. Poco ha cambiado, con la excepción de que notamos que nos llegan con más mordiente, como si quisieran quitarse el sambenito de ñoños que alguno les ha colgado. Así, predominan temas más agresivos, oscuros e intensos. O mejor dicho, algunos pasajes de sus temas, porque el grupo no se ha desprendido de esa vertiente casi sinfónica que les lleva a crear piezas de cierta complejidad estructural donde se van sucediendo secciones y ambientaciones bien diferenciadas. De hecho, se atreven a abrir boca con una de las piezas más rugosas, un Wake up que a lo largo de sus seis minutos pasa por el pop pulcro, el atmosférico, el ruidismo y alguna concesión a la épica.

Lástima que en esta línea de canciones también se cuelan algunos de los momentos en los que cojea Alias, sobre todo en el divagar excesivo de las dos canciones de cierre (Enough y Black rose).

Que los viejos fans no se asusten, también abundan las canciones de melodías marcadas y concisas, con esas armonías impecables y esas grandes líneas de bajo marca de la casa.. Entre ellas encontramos Roy Orbison, que responde con creces y entre majestuosos violines a la osadía de titularse así; o E.N.D. que introduce unas influencias disco 70s muy agradecidas.

A medio camino entre los dos mundos que rigen el disco encontramos otra pieza destacada: Accidental song, fiera y melódica a partes iguales y con un comienzo que parece ser un grito directo a Arcade Fire, como diciendo “somos capaces de hacerlo tan bien como vosotros”. No sé si tan bien, pero The Magic Numbers siguen haciendo las cosas bien y no merecen que nos olvidemos de ellos.

 

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