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Low, “Ones and Sixes” (Sub Pop, 2015)

Autor:  | Google+ | @curtillo

LOW_OnesSixes_cover

Cuando un grupo lleva en activo más de dos décadas y cuenta con once discos, sería fácil que se hubieran quedado estancados en su sonido de siempre. Low tienen su universo particular y, aunque es cierto que son muy reconocibles, la banda de Minnesota juega con muchos matices en su música y no siempre utilizan los mismos ingredientes para crear sus canciones. “Ones and Sixes” es el enésimo ejemplo de esto. Aquí los norteamericanos se dejan seducir por las cajas de ritmos y por sonidos más sintéticos. La tristeza sigue estando ahí, pero esta vez la salpican con algunos trazos de luminosidad, que hacen que nos encontremos ante su trabajo más interesante en años.

La calma, el misterio, la intensidad…Low es un grupo que depende mucho del estado de ánimo de sus componentes, y se ve reflejado en sus composiciones. La verdad es que no son la alegría de la huerta, y en el comienzo de este álbum lo demuestran. ‘Gentle’ es una canción sucia, que ellos mismos sabotean con una percusión que se come todo en la parte final. Con ella nos dejan claro que no están aquí para ponernos una sonrisa en la cara. Continúan por esa senda en ‘No Comprende’, que juega con las guitarras ásperas y crudas, y en ‘Spanish Translation’, que es intensa, algo épica, y sencillamente brillante.

Algo cambia a partir del cuarto tema. De repente nos encontramos con unos Low un poco más amables, y menos sombríos. No es que de improviso rebosen felicidad, pero sí se puede apreciar en algunos cortes esa amabilidad que comentaba antes. Es el caso de ‘Congregation’, en la que la gran protagonista es la caja de ritmos, o de ‘No End’, el típico tema de Low en el que se interesan por hacer un poco de pop de guitarra, y dar con un estribillo redondo; algo así como lo que hicieron en gran parte de “The Great Destroyer”. Y si hablamos de amabilidad, hay que mencionar el que podría ser el mejor corte del álbum. ‘What Part Of Me’ es un delicado medio tiempo en el que las voces de Alan Sparhawk y Mimi Parker reflejan una evidente melancolía, pero también calidez. Si a esto le unimos la juguetona caja de ritmos, nos encontramos con un precioso corte, en el que se acercan mucho a su faceta más navideña. Una auténtica delicia.

Para la parte final se vuelven a dejar llevar por la intensidad, pero no hay tanta crudeza como al principio. ‘Kid in the Corner’, con su ritmo casi bailable, y la épica ‘Lies’, son más sencillas y fáciles de llevar que los primeros cortes. Incluso los casi diez minutos de ‘Landslide’, que tienen partes duras de roer, se vuelven preciosos al final con esa tormenta de guitarras tan intensa. Quizá, hubiera sido mejor cerrar con ella que con ‘DJ’, que es más escurridiza y densa.

Ones and Sixes” es otro gran trabajo de Low, en el que demuestran que no necesitan mucho para conseguir una colección de canciones que toque la fibra sensible del que los escucha.

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