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Let’s Eat Grandma, “I’m All Ears” (PIAS, 2018)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Hace dos años que Rosa Walton y Jenny Hollingworth sorprendieron a medio mundo con “I, Gemini”, el disco debut con el que debutaban bajo el nombre de Let’s Eat Grandma. Estas dos chicas británicas, amigas desde la guardería, que empezaron a componer sus canciones a los trece años, grabaron ese álbum con apenas 16 años, dejando pasmados a propios y extraños por la madurez que reflejaban en su música. Y es que, no es muy habitual que dos adolescentes estén interesadas hacer un pop experimental e innovador. Ahora vuelven con su segundo trabajo, el cual, supera por mucho a su debut, y las convierte en esas dos chicas que están reinventado el pop.

Gracias a un toque misterioso e intrigante, buena parte de “I’m All Ears” desprende un halo cinematográfico, el cual se acentúa en la intro que lo abre y en los interludios que nos vamos encontrando a lo largo de sus 50 minutos. Además, dejan claro que son aficionadas al séptimo arte, y dedican el extenso y espectacular tema final a “Donnie Darko”, la película de culto dirigida por Richard Kelly. Y sí, es evidente que esos potentes teclados que entran hacia el final, están totalmente influenciados por el mundo del cine de ciencia-ficción.

A Rosa y Jenny les han encargado la dura tarea de reinventar el pop actual, que buena falta le hace, y ellas han respondido con unos resultados brillantes. La parte más accesible del disco contienes algunas canciones redondas, como es el caso de ‘It’s Not Just Me’, todo un hit de synth-pop que deja por los suelos a cualquier canción del último disco de Chvrches. Algo que, por otro lado, no es muy difícil, porque el trío escoces se ha dormido en los laureles en su tercer trabajo. Y es que, claro, detrás de este tema está Sophie, la reina de la PC Music, y otro de los talentos de la actualidad. Con ella repiten en ‘Hot Pink’, un curioso tema en el que también cuentan con la colaboración de Faris Badwan, cantante de The Horrors. Aquí están un poco más esquivas, con esas percusiones entrecortadas y contundentes, pero, de alguna manera, consiguen hacer todo un hit de ella. Y ese es su gran logro, que innovan, pero no se dejan atrás una buena melodía y un buen estribillo. Como bien demuestran en la electrónica y alucinante ‘Falling Into Me’, o en la intensa y épica ‘I Will Be Waiting’.

Otro hándicap que con el que cuentan, es que saben hacer baladas. Solo hay que escuchar esa emocionante ‘Snakes & Ladders’ tan sumamente Portishead, o los nueve minutos de ‘Cool & Collected’, que cuentan con ese subidón de piano tan impactante. Aunque, quizás, es en la desnuda ‘Ava’, donde mejor juegan sus cartas. Sobre todo, porque consiguen emocionar sin ningún tipo de artificio.

Brillante, innovador, entretenido…el segundo disco del dúo británico es una pequeña joya con la que estas dos chicas dejan claro que se puede hacer pop comercial sin caer en tópicos y sonidos más manidos.

Valoración: 8,4

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