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LCD Soundsystem, “American Dream” (2017, Sony Music)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Hay que reconocer que James Murphy se lo ha montado muy bien. Su supuesta separación, con concierto de despedida incluido, le ha venido estupendamente para montarse una reunión posterior, y petarlo. Su vuelta les ha llevado a ser cabeza de cartel de los festivales más importantes del mundo, y su nuevo álbum va a entrar directo al número en USA, algo que era impensable hace unos años. Pero, jugadas rastreras de marketing aparte, ¿merece la pena que se monte tanto revuelo alrededor de “American Dream”? Pues sí y no. Lo nuevo de los norteamericanos es un buen trabajo, eso es indudable, pero no deja de ser un disco continuista, en el que las canciones no son tan sobresalientes como en el pasado. Además, como pequeña novedad, recuperan su faceta más rock, llenando el disco de unas guitarras que, en algunos casos, resultan estridentes y molestas.

LCD Soundsystem siempre han sido unos maestros del “copy/paste”, y nos es difícil reconocer sus influencias. A Bowie, amigo personal del propio Murphy en sus últimos años de vida, lo han copiado todo lo que han querido y más (‘All I Want’ casi parece una versión de ‘Heroes’), y al mundo del synth-pop británico de los ochenta, también. Aquí lo hacen de nuevo, y tanto ‘I Used To’, como ‘Change yr Mind’, recuerdan una barbaridad a la faceta más rock de Bowie. Y, no solo se fijan en esos años, el principio de ‘How Do You Sleep?’ huele al “Low” por todos los lados. Lo bueno es que cambia al final, y lo convierten en una canción de LCD Soundsystem. Por otro lado, parece que ahora OMD es la prioridad de Murphy, y la sombra del dúo británico planea en buena parte del álbum. El caso más evidente es ‘American Dream’, que encima toma prestado un teclado de ‘International’, una vieja canción de los creadores de ‘Enola Gay’. Pero también se puede ver en la inicial ‘Oh Baby’, y en ‘Black Screen’, el minimalista e interminable corte final. Pero también hay que ser justo con Murphy y su banda, y hay que decir que, en prácticamente todos estos temas, saben llevarse las influencias a su terreno.

Vayamos a la parte más rock, esa que lastra un poco el álbum. Los neoyorquinos siempre han disfrutado de esta vertiente, no es nada nuevo, pero aquí se les ha ido la mano. Pongamos como ejemplo ‘Other Voices’, uno de sus clásicos temas de dance-punk, que aquí se ve ensombrecido por la estridencia de un órgano que llega a resultar insoportable, y de unas guitarras que están a la par. Y si ya nos vamos a ‘Emotional Haircut’, nos encontramos con un tema de post-punk acelerado, que no está mal, pero tampoco sabemos muy bien qué pinta aquí. Afortunadamente, luego se sacan de la manga la épica e intensa ‘Call the Police’, y lo arreglan todo en un pispás. Aunque claro, nos parece más interesante cuando se ponen electro, y nos dejan un hit ochentero como ‘Tonite’.

American Dream” justifica su regreso, pero no es un avance en su carrera. Aunque, siendo justos, también hay que decir que tampoco es un retroceso. Se quedan dónde estaban.

Valoración: 8

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