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Lawrence Arabia “The sparrow” (Bella Union – Coop 2012)

Autor: | @indienauta

lawrencearabia

Tanto llegó a seducirnos James Milne con el pop de cámara ligeramente rugoso de su anterior trabajo (Chant darling, 2009), que hasta le cogimos cariño a ese absurdo nombre artístico que arrastra (él mismo ha reconocido que la cosa empezó como una especie de experimento absurdo, y que ahora se ve condenado a usar un nombre que es de lo más anti-google que uno se puede echar a la vista).


The sparrow nos llega envuelto en la elegante oscuridad que nos anuncia su portada (aunque el falso bigote blanco aporte también un sano humor a costa de sí mismo, casi como un permiso al oyente para no tomárselo todo muy a la tremenda). Lo cierto es que Milne parece haber optado por refugiarse en tempos pausados y en instrumentaciones parcas y austeras, aparentemente inspiradas en las que acompañaban a Scott Walter, Jaques Brel, y otros crooners poperos de los 60 y 70 (aparecen cuerdas y metales, sí, pero casi siempre con un toque más discreto que épico o sinfónico).

Ni siquiera los momentos más ligeros, como el primer single, Travelling shoes, pueden equipararse al encanto inmediato y pegajoso de algunos de sus viejos hits como aquella impecable Apple pie bed. Eso sí, Milne sigue manteniendo su olfato melódico, lo que unido al timbre entre rugoso y acaramelado de su voz, nos remite una vez más al Lennon más amable.

Entre las canciones a destacar de The sparrow nos quedamos con la juguetona The 03 (y su impecable final a base de guitarras lloronas, cual evolución del While my guitar gentil weeps de The Beatles), o con la intensa Early kneecappings, donde se hace el uso más efectivo de la sección de cuerda, y donde Milne se despega de su ADN pop para acercarse por momentos al trip hop de Portishead o de Jay-Jay  Johanson.

 

 

 

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