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King Gizzard And The Lizard Wizard, “Flying Microtonal Banana” (Heavenly/Pias,2017)

Autor: | @sergiomiro

Se acerca el verano, y con él llegará la celebración del 50 aniversario del “summer of love”, la más grande e influyente explosión de psicodelia en todos los estratos de la cultura popular, empezando por la música, por supuesto. Como si quisieran unirse a la efeméride por todo lo alto -o como si pretendieran demostrar que el medio siglo de antigüedad no ha mermado el impacto de aquellas creaciones lisérgicas-, King Gizzard And The Lizard Wizard se han lanzado a la más ambiciosa de las tareas dentro de la ya frenética hoja de ruta que ha marcado hasta ahora su carrera. Así, este “Flying Microtonal Banana” es tan solo el primero de los cinco lanzamientos discográficos que han anunciado para este año.

Y no se tratarán de discos que se limiten a recoger colecciones de canciones, ya que, de un tiempo a esta parte, los australianos dotan a cada una de sus grabaciones de un objetivo creativo específico que las caracterice. En esta ocasión se trata de la afinación microtonal, una serie de escalas no occidentales con una separación menor entre cada nota respecto a lo que tenemos acostumbrados a nuestros oídos. Partiendo de una guitarra artesana hecha para ese tipo de tarea, el grupo se puso un presupuesto de 200 dólares por cabeza para que cada uno mandara a fabricar su respectivo teclado, bajo, harmónica o guitarra microtonal.

Como resultado inevitable, las melodías que rigen cada una de las nueve composiciones tienen un carácter aún más exótico y complejo de lo normal en la banda, pero sin por ello perder sus ganchos pop ni el poder de seducción de sus escapadas instrumentales.

Como ejemplo principal se encuentra la pieza que abre el disco, ‘Rattlesnake’, que en sus siete minutos combina la psicodelia marca de la casa con un trepidante ritmo en la mejor tradición krautrock (tocado, como siempre, por dos baterías conjuntadas con precisión metronómica). El tema nos deja casi sin respiro, pero el disco mantiene el pulso hasta el final, ya sea con piezas más evocadoras (‘Melting’), o con ese punto “heavy 70s” que tantas comparaciones con Black Sabbath les ha granjeado (‘Anoxia’).

Hasta ahora, KGATLW no han dado un sólo paso en falso, y no será porque estén jugando a lo seguro, ni mucho menos. Pero muy infalibles tendrán que ser como para conseguir que alguno de los cuatro lanzamientos que tienen pendientes para este año supere a esta primera entrega. Lo bueno es que tardaremos muy poco en poder comprobarlo.

Valoración: 8,3

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