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Hamilton Leithauser “Black Hours” (Domino, 2014)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Las separaciones de los grupos suelen ser una mala noticia, pero hay veces en las que de esa ruptura salen cosas realmente interesantes. Eso es lo que ha pasado con los componentes de The Walkmen, que tras disolver la banda el año pasado, se han ido corriendo al estudio y se han puesto a grabar discos como locos. El primero fue Walter Martin, que hace poco sacó un álbum de música infantil en el que han colaborado Karen O de Yeah Yeah Yeahs y miembros de The National. Tras él, el siguiente en mover ficha ha sido Hamilton Leithauser, que también se ha rodeado de componentes de otras bandas para dar vida a “Black Hours”, su álbum de debut. Por él han pasado gente de Fleet Foxes, Vampire Weekend, The Shins, e incluso alguno de sus antiguos compañeros. Entre esos compañeros no está Peter Matthew Bauer, que es el único que queda por sacar disco y que ya nos ha dejado algún adelanto jugoso.

Hoy nos centramos en el trabajo de Hamilton Leithauser, que, al ser la voz cantante, es el que más papeletas tiene de triunfar. Su “Black Hours” ha venido precedido de varios singles en los que nos ha mostrado la cara más asequible de este debut. Tanto ‘Alexandra’ como ‘11 O’Clock Friday Night’ son dos cortes absolutamente pegadizos que cumplen de sobra su función de presentación del disco. Las dos están entre lo mejor del álbum, pero es la segunda la que se lleva la palma. La canción tiene un xilófono (lo toca un miembro de Dirty Projectors) que es una delicia, y su repetitivo estribillo no cansa, todo lo contrario, gusta más en sucesivas escuchas. De todos modos, ‘Alexandra’ es también un tema excelente, y a la potente producción de Rostam Batmanglij (el teclista de Vampire Weekend) no se le pueden poner peros. En el mismo carro (el de las canciones más directas) podemos meter ‘I Don’t Need Anyone’, toda una declaración de intenciones que suena a los últimos discos de su antigua banda, y ‘The Smallest Splinter’, una bonita balada con la que cierra el disco. El resto es un tanto más personal.

Una de las cosas que caracterizaba los primeros discos de The Walkmen era ese sonido tan añejo, a medio camino entre Leonard Cohen y banda lo-fi. Eso es algo que ha recuperado Leithauser en este álbum, que es mucho más personal e íntimo de lo que puede parecer a primera vista. De hecho, lo empieza con una canción llamada ‘5 AM’, donde la absoluta protagonista es su voz. Y tras ella sigue por ese camino, con una ‘The Silent Orchestra’ que tiene un pequeño toque a canción de baile de salón, con la que nos traslada a otra época. Eso sí, sin dejar de lado los buenos estribillos y las estupendas melodías. Cercana a ella está ‘I Retired’, en la que vuelve a incidir en los sonidos puramente yankees, solo que esta vez también mete unos coros doo-wop que hacen que el tema cambie totalmente (para bien) en su segunda parte. Quizá se le ha ido la mano con el toque intimista en un par de canciones (‘St Mary’s County’ y ‘Bless Your Heart’), pero es de lo poco que no funciona.

Es, en definitiva, un trabajo un tanto ecléctico, pero que en conjunto funciona. Lo que no se puede evitar es que en muchos casos nos recuerde a lo que hacía con The Walkmen (su voz es inconfundible). Mientras solo sea eso, no hay problema.

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