Publicidad

Gaz Coombes, Matador (Hot Fruit 2015)

Autor: | @sergiomiro

Graz Coombes

Blur y Oasis podrían ser los dueños de los titulares cuando el Britpop gobernaba la tierra, pero eran muchos los que consideraban que Supergrass eran los que se estaban llevando la palma en la carrera a largo plazo con una discografía que apelaba a la diversión del pop y el Glam clásico, sin renunciar al mismo tiempo a una visión muy creativa y personal. Incluso cuando les salían discos más oscuros y solemnes, los chicos de Supergrass se guardaban algún as en la manga en forma de single y/o alocado video-clip para seguir postulándose como los teleñecos más adorables de la escena.

Para los que aún guarden ese recuerdo, puede resultar extraño ver cómo Gaz Coombes, el que fuera líder de la banda y las patillas más icónicas del rock británico de los 90, se marca “un Damon Albarn” con un bello y triste disco en solitario donde desnuda su alma hasta puntos agónicos. Escuchando el estribillo de Detroit (“Hay pánico en mi corazón”, cantado a modo de apocalíptico gospel), comprobamos que el que siempre nos sacaba la sonrisa con el eterno Alright ahora parece estar “muy poco alright”.

Ya había un precedente con su debut en solitario, Here come the bombs (2012), donde la influencia de los sonidos de la era post-Radiohead saltaba al oído, pero es que Matador parece una obra mucho más lúgubre en esencia. Que nadie salga corriendo: es también un disco mucho más centrado y sugerente. Nuestro hombre sigue acumulando mil ideas en cada canción, cosa que en el anterior disco podía llegar a restar un poco de fuerza al mensaje, pero esta vez todo funciona con envidiable contundencia sonora y compositiva.

El disco encierra todo tipo de géneros; juguetea con el rock progresivo, extrae texturas futuristas a partir de teclados vintage, le da al siempre socorrido kraut (la vigorosa 20/20 es de lo mejorcito, y le da un buen bofetón a todo lo que han sacado Kasabian en sus últimos dos discos), le da la vuelta al neo-folk, y por supuesto nos guarda algunas melodías de pop y glam que nos recuerdan de dónde viene nuestro hombre (quien, por cierto, mantiene su voz mejor que nunca).

 

To Top