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Future Islands “Singles” (4AD, 2014)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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No es casualidad que el nuevo trabajo de Future Islands se titule “Singles”. La banda de Baltimore está tan convencida del potencial de sus diez nuevas canciones, que no ha tenido reparos en llamar así a su cuarto trabajo. Y han sido muy listos promocionándolo: solo han necesitado tres minutos en un Late Night Show norteamericano para que su música dé la vuelta a medio mundo. Su actuación en el programa de David Letterman, en la que su líder mostraba todo su potencial artístico (por llamar de alguna forma a esos movimientos y gestos sobre el escenario) ha sorprendido y creado mucha expectación, y mucha gente se ha lanzado a escuchar su música. Afortunadamente, ellos han hecho bien su parte del trabajo y, sin duda alguna, podemos decir que este “Singles” es el mejor disco de su carrera.

Es muy probable que la gran mayoría de la gente que escuche por primera vez a Future Islands se quede un tanto descolocada. Por mi experiencia, cada vez que preguntas a una persona qué le parecen, te dicen que sí, que suenan muy bien, pero que les choca la voz. El synth-pop, en principio, no casa muy bien con ese estilo tan crooner que tiene su cantante, que está a medio camino entre Raphael y Henry Rollins. Pero lo que en un primer momento chirría, acaba convirtiéndose en una de sus mejores señas de identidad. La voz de Samuel Herring le da personalidad a su música. En algunos casos puede sonar tosca, pero no desentona con el toque pop que tienen las composiciones de su banda.

Singles” es uno de esos trabajos en los que cuesta quedarse con una sola canción. La gran mayoría hacen honor al título del disco (y las dos o tres que no, también son buenas). Entre las que enganchan a la primera escucha está ‘Seasons (Waiting On You)’, el single con el que les ha descubierto al gran público. Es una canción melancólica en la que sobresale su estribillo, épico e intenso. En este corte, y en otros del álbum, se han vuelto más accesibles: las melodías y los estribillos son mejores y hacen que canciones como ‘Sun in the Morning’ o ‘Light House’ se conviertan en un hit instantáneo. Pero no dejan de lado su toque minimalista, ese que les emparenta con Kraftwert o con los OMD más escurridizos. Ese tipo de electrónica la manejan de maravilla  y saben que, con un estribillo redondo, funciona a la perfección. Ahí están para demostrarlo la muy ochentera ‘Spirit’ o las más simplona, pero igual de efectiva, ‘Back in the Tall Grass’.

Es en los temas más lentos donde les cuesta despegar un poco. No son tan directos y, quizá por ello, la parte final del disco baja un poco el ritmo. Hacen muy buenas baladas como ‘A Song For Our Grandfathers’, pero a ‘Fall From Grace’, el otro tema más reposado del disco, le falta un hervor. Menos mal que, tras ella, vuelven a las andadas y cierran el disco con otra maravilla de pop electrónico llamada ‘A Dream of You and Me’. Si algún día sacan una recopilación, este disco lo van a tener que meter prácticamente entero.

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