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Flowers, “Do What You Want To, It’s What You Should Do” (Fortuna Pop, 2014)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Flowers

Estos últimos años hay que mencionar la palabra indie con mucho cuidado. La dichosa etiqueta se ha convertido en una moda en la que prácticamente cabe de todo. Por eso es toda una alegría encontrarse con un disco como el de Flowers, una banda que recupera la esencia de lo que significó esa palabra a mediados de los ochenta en Reino Unido. Su música recuerda a aquella época en la que nos enterábamos de los lanzamientos discográficos por los fanzines, y en la que conseguir un disco de ese estilo era toda una proeza. La banda londinense ha conseguido actualizar aquel sonido y traerlo a esta década de una forma excepcional. Algo que no es fácil.

Lo primero que llama la atención de “Do What You Want To, It’s What You Should Do” es la voz de Rachel Kenedy, que es de lo más particular (sobre todo para este tipo de pop). Es muy profunda, y casi se podría decir que tiene un curioso toque operístico. Flowers hacen de ella uno de sus puntos fuertes y, también con ella, consiguen desmarcarse del resto de bandas que tiran por estos derroteros. Lo segundo que nos deja maravillados es lo bien que suena todo el disco, esa voz que se deja llevar por unas guitarras y base rítmica claras que no necesitan esconderse entre capas de ruido y producciones cutres para destacar.

Empiezan este álbum de debut muy relajados, con un tema como ‘Young’ que va subiendo de intensidad y que explota tímidamente hacia el final. Toda una delicia que anticipa la colección de hits que viene después. Y es que sueltan pequeños himnos de pop con una facilidad pasmosa. Tanto, que es casi imposible decantarse por uno. Les sale bien cuando se ponen perezosos e intensos y nos entregan cortes como ‘Forget The Fall’, ‘Drag Me Down’ o ‘Joanna’, y les sale mucho mejor cuando se lanzan a la piscina y se atreven a pisar el acelerador. ‘Worn Out Shoes’, ‘Lonely’ o ‘All Over Again’ son de ese tipo de canciones con las que es imposible no animarse a dar unos pasos de baile.

Pero Flowers no sólo viven del pop directo y sin complejos. También tienen unas cuantas dosis para los indies más melancólicos. En ‘I Love You’ y en ‘Be With You’ suenan desgarradores y consiguen emocionar al oyente más duro. Una vez más, la voz de Kenedy juega un papel importante (en algunos momentos, es ella la que lleva la canción muy arriba). La lástima es que no aciertan todas las veces que se van hacia esta faceta más triste, y los dos temas con los que cierran el álbum están un poco por debajo del resto del disco. Una nimiedad comparada con todo lo bueno que hemos escuchado antes.

Sin duda alguna, estamos ante uno de los debuts del año: un estupendo trabajo de una banda con un gran talento y muy buenas ideas. No lo dejes pasar.

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